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La propietaria de la empresa Colibrí, Erika Rojas, acusada de corrupción al interior de la Unidad de Comunicación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), pidió acogerse al proceso abreviado, informó el jueves el fiscal Leopoldo Ramos.

"Erika Rojas está con detención preventiva en el penal de Obrajes (de La Paz), hay un planteamiento verbal de parte de su abogado, no hay nada por escrito, pero el planteamiento es acogerse al procedimiento del proceso abreviado", explicó.

Este miércoles, medios locales de la ciudad de Santa Cruz informaron que Ana Belén Camacho, hermana de la ex jefa de la Unidad de Comunicación de YPFB, Selva Camacho, pidió también someterse a proceso abreviado y aceptar la culpabilidad en los presuntos delitos de corrupción al interior de la estatal petrolera.

"Oficialmente aquí no llegó ningún memorial, ninguna solicitud ni siquiera verbal de Ana Belén o de sus abogados, o familiares, esa versión es periodística no tenemos ningún conocimiento de que ella es ha entrado acogerse al procedimiento del proceso abreviado", respaldó.

El Fiscal manifestó que si esas dos personas se acogen al proceso abreviado, ambas se declararían culpables de lo que se las acusa y la ejecución formal del juicio tendrá un plazo de seis meses.

Camacho declarará la próxima semana 

Por otra parte, el jurista anunció que la próxima semana Ana Belén Camacho prestará su declaración, dependiendo de su estado de salud.

Sin embargo, dijo que si Camacho en su declaración ratifica, lo que declaró a los medios de comunicación, de que el presidente de YPFB, Carlos Villegas, tendría conocimiento de los contratos que se firmaban con esas empresas, cambiaría la figura jurídica de Villegas.