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Su llegada a Bolivia fue calificada como una buena señal, pero el canciller de Francia, Laurent Fabius, estuvo en Tiquipaya por unas horas, acompañó al presidente Evo Morales en la testera de la inauguración de la Conferencia Mundial de Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, y antes de irse le propinó un duro revés al objetivo central de la reunión, que es consolidar la propuesta de crear una corte similar a la de La Haya en ese tema.

Mientras que esta cumbre de sectores sociales de la región proyecta una declaración que delegará al presidente boliviano Evo Morales la misión de impulsar en la Conferencia Mundial sobre el mismo tema, organizada por la ONU el próximo mes, y que se realizará justamente en París (Francia) la creación de la Corte Internacional de Justicia Ambiental y Climática, el canciller Fabius sorprendió en su conferencia de prensa, en la que descartó cualquier posibilidad prospere una propuesta semejante en esa cita.
"La idea de la creación de esa corte la considero muy interesante, pero seguramente va a ser complicado avanzar. Muchos países seguramente resistirán. Hablando de este tema con los responsables bolivianos, ellos estuvieron de acuerdo en decir que la utopía de hoy puede ser la realidad de mañana”, aseveró el canciller francés, consultado por el diario EL DEBER en la cita.

El presidente Evo Morales lo asumió como un compromiso personal y cosechó aplausos por ello. “Es responsabilidad nuestra, pero deberá ser también de París crear un tribunal de justicia climática y que los países que no cumplan sean juzgados”, aseveró
El canciller francés complementó: “Lo que se deberá hacer en París sobre ese tema será llegar a un acuerdo jurídicamente vinculante, que sea de cumplimiento obligatorio".

El procurador general del Estado, Héctor Arce, explicó que la idea es crear un organismo supranacional con gran reconocimiento internacional, a través de un tratado constitutivo en el marco de Naciones Unidas y que al igual que la Corte Internacional de Justicia sea un tribunal permanente en función de conocer los temas de protección al medioambiente”.
La autoridad boliviana participó ayer, junto con el premio nobel de la paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, y el estadounidense Curtis Francis Doebber, en la mesa que aborda esta temática.

El ministro de Educación, Roberto Aguilar, admitió ayer a este medio que “todas las mesas se complementan, pero el eje central, el objetivo principal de este encuentro, es consolidar la idea de ese tribunal y que sea nuestro presidente Evo Morales el que como líder mundial la lleve a escenarios internacionales”.

El canciller Fabius cuestionó que la pregunta que viene inmediatamente es "cuáles serían las sanciones, no es posible poner en la cárcel a los gobiernos. Por el momento, la principal presión es la internacional".
El procurador general del Estado, Héctor Arce, aseguró que esa respuesta no implica que Francia desestime el tema: “Ellos tienen una cierta aprehensión a la Corte Internacional de Justicia, que conoció casos como de las ballenas, el de Mururoa, y otros vinculados al medioambiente; la idea es dar un paso más”.
Aclaró: “La CIJ no mete a la cárcel a los Estados, como dice el canciller, pero genera sanciones, obliga al cumplimiento de acuerdos. El componente penal es una posibilidad en los casos en los que autoridades deban responder por sus actos”.

Más cauto y de forma más diplomática, el embajador de la Unión Europea en Bolivia, Timothy Torlot, también manifestó observaciones a la propuesta que abanderó el presidente Evo Morales.
“En París necesitamos tener un acuerdo vinculante. La manera que se logre hay que discutirlo. La propuesta de la Corte es una propuesta, el problema es que generalmente en estos casos los países más afectados no forman parte de estas cortes, pero hay que tomar en cuenta que los países europeos asumieron compromisos en la reducción de contaminación, y debo decirle que las cumple”