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“¡Anoche soñé contigo, y esta mañana no quería despertar!”. Debe ser una de las dedicatorias más románticas que un marido le haya dedicado a su esposa. La frase data del Día del Amor de hace dos años y suena a renovación de votos, a muestra de pasión y a intimidad. ¿Si tuvieras que decirle algo similar a tu pareja, que palabras escogerías? Mejor aún, si pudieras elegir el lugar donde decirle algo así de especial, ¿no tratarías de que de que fuera lejos de la rutina del trabajo y las demás tareas cotidianas, un lugar en el que ambos puedan respirar la naturaleza, aunque sea por solo unas horas?

El día de la primavera está casi encima y, como cada año, muchas parejas deciden marcar la fecha con algún detalle, puede ser con flores o con peluches, pero también con anillos, si están dispuesto(a) a dar ese paso. Para eso hay que tener bien elegidas las palabras y el lugar debe ser de lo más romántico.

La noche suele ser el momento indicado para hacer una declaración de amor duradero. Las actividades del día han cesado y se puede dedicar tiempo a los asuntos personales de mayor importancia. Pero las horas del día también pueden funcionar. Sobre todo si, como en el caso de La Rinconada, la belleza del lugar se revela mejor bajo la luz del sol.

Mesa para dos

Ubicado a 15 minutos de la ciudad, a 7 kilómetros de la ciudad sobre la carretera a Porongo, en el Urubó, este ecoparque y restaurante ofrece de martes a viernes un almuerzo para parejas bajo el título de Escape romántico, que promete dar el marco para una ocasión muy especial. Es preciso reservar la mesa con anticipación.

Una mesa para dos en la terraza junto a la laguna principal, pétalos de rosa dispersos sobre y alrededor de la mesa, un menú liviano a elección, champagne y la tranquilidad de la naturaleza circundante. El momento ideal para decir algo como “¡Anoche soñé contigo, y esta mañana no quería despertar!”, o lo que tengas en mente.

Para los que puedan ausentarse un poco más de la oficina en un día laboral, el almuerzo incluye el ingreso a las seis áreas naturales y las ocho áreas recreativas del parque, así como a las piscinas.

Un jardín dedicado al color

No hay estación sin flores en La Rinconada. Por estos días, las santa ritas de tonos púrpura y el amarillo vivo de las bromelias domina el paisaje. Con la llegada de la primavera será el turno de una variedad de flores, y entre octubre y marzo, la laguna principal será tomada por las enormes y circulares Victoria amazónica, el lirio acuático más grande del mundo, traídas desde el Beni para poblar la laguna central.

El ciclo anual de las plantas del parque está pensado para agradar al visitante en cualquier temporada y es el resultado de 18 años de labor y constantes ampliaciones.