La polémica está servida y nuevamente el accionar de la Policía es el que está en entredicho luego de que la exsubcomandante de la Policía Boliviana, Rosario Chávez, sostuviera en pleno acto de cambio de mando de la Unipol que en la institución verde olivo hay grupos que extorsionan, abusan del poder e inclusive, acosan laboralmente.

Una semana después de estas declaraciones el ministro de Gobierno, Carlos Romero, ha salido al paso para descalificar a la generala Chávez por provocar –según la autoridad de Estado– un escándalo mediático y afectar con ello la imagen de la Policía con declaraciones “abstractas” e “incoherentes”.

“Llama la atención que cuando estaba en función (de subcomandante de la Policía) no presenta sus denuncias de hecho de corrupción, no solo no las presenta sino que teniendo la posibilidad de procesar con los mecanismos institucionales no los activa y cuando deja de ser autoridad, dice que hay una serie de hechos de corrupción”, señaló Romero en entrevista con la Red Uno.

Agregó que se le ha pedido a Chávez que presente su denuncia, pero que hasta el momento no lo ha hecho. La generala fue apartada de la cúpula policial el 12 de junio, cuatro meses después de haberse convertido en la primera mujer en ocupar ese cargo en la Policía Boliviana.

El actual comandante de la Policía, Édgar Téllez, tiene la misión, dijo Romero, de “poner orden en sus filas y aplicar lo que corresponde disciplinariamente” con relación a las declaraciones de Chávez, quien ha “rebasado la disciplina institucional”.

Las polémicas declaraciones

La generala Rosario Chávez en la posesión de la nueva directiva de la Universidad Policial (Unipol), cuya dirección asumió pocos días después de haber sido relevada del Subcomando de la Policía, entre lágrimas dijo que su cambio fue por discriminación y que dentro de esa institución hay "roscas" que abusan del poder.

"Todos los fines de semana se reúnen esos clanes policiales en farras y parrilladas", dijo al agregar que "todo este abuso (relevo en el cargo) está simple y llanamente por el hecho de ser mujer y no haber entrado al círculo de clanes y roscas delincuenciales que hay en la Policía Boliviana".

Por estas aseveraciones es que el Gobierno le ha pedido a Chávez que las sostenga con pruebas, especifique nombres y reparticiones policiales en las que se procede conforme a lo denunciado. Incluso, la mujer deberá afrontar un proceso disciplinario interno, según dejó entrever el ministro Romero.