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Fugaz, así fue la visita de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, a La Paz al igual que su saludo al mandatario Evo Morales. Mientras, el canciller David Choquehuanca se reunió ayer por la mañana con el delegado presidencial de Estados Unidos y “paso a paso”, el acercamiento se consolida aunque aún sin resultados concretos.

La presidenta de Brasil, que no tiene embajador en Bolivia hace casi dos años, aterrizó, estuvo tres horas (de 9.30 a 12.30) en la sede de Gobierno, arribó directamente al edificio de la Asamblea Legislativa poco antes de que se inicie la ceremonia de posesión, y solo esperó a abrazar afectuosamente al presidente, conversar con él por no más de dos minutos, sacarse la foto oficial y salir apresurada a su vehículo para dirigirse al aeropuerto y retornar a su país.

La señal radica en que Rousseff prefirió visitar Bolivia y dejó de lado su presencia en el Foro Económico Mundial de Davos. Un sector de la prensa brasileña interpretó esto como muestra de que la mandataria establecerá como foco para su política exterior su relación con los países de Mercosur, al que Bolivia está a punto de adherirse.
Otro, dijo que prefirió ir a Bolivia para evitar preguntas incómodas sobre Petrobras.

El excanciller Armando Loaiza, consideró que “hay que valorar su presencia, porque el estado de las relaciones están muy deterioradas. Encuentro positiva su visita pero se debe trabajar diplomáticamente para restaurar la relación”, dijo.

Relación con Washington
Bolivia, representada por el canciller; y Tom Malinowski, el delegado presidencial del presidente Barack Obama, sostuvieron ayer una reunión bilateral que el funcionario estadounidense calificó de positiva.

El mandatario, durante su discurso en la Asamblea, destacó la presencia de una delegación tan grande y tan representativa del gobierno de Estados Unidos, pero inmediatamente les aseguró, disculpándose por la alusión, de que la lucha contra las drogas sin la DEA es mucho mejor, y dio cifras. En otro resaltó que “aquí no mandan los gringos, aquí mandan los indios”.

El representante Malinowski, dijo: “Quiero resaltar el anhelo que tenemos de continuar una relación productiva con Bolivia en los próximos meses. Creo que hay temas importantes pendientes, como los derechos humanos y la democracia, comercio, medio ambiente, educación y otros en los que la gente de ambos países tienen intereses comunes”, señaló.

El funcionario apostó por un diálogo “basado en el respeto mutuo sobre temas en los que no necesariamente estamos de acuerdo. Tuve hoy una excelente reunión con el canciller, en la cual le expresé la complacencia al escuchar declaraciones tanto del presidente como del canciller, con respecto a la necesidad de movernos ante una normalización de las relaciones”.

En ese encuentro, explicó el representante de la Casa Blanca, expresó el respeto por el progreso que Bolivia alcanzó y su esperanza porque el Gobierno fortalezca el pluralismo e inclusión social.

Respecto a la posibilidad de una reunión entre Morales y Obama, el mes de abril en Panamá, respondió que “tratamos de movernos paso a paso, para la normalización de las relaciones, así que no puedo decir cuándo podría producirse esa reunión. Es algo que nosotros nos gustaría ver, en tanto se mantenga la buena atmósfera de la relación entre ambos países, estaremos más cerca de lograr esa reunión”, aseveró. Loaiza resaltó la última parte del mensaje del funcionario. “Buen paso, pero todo depende de la diplomacia, y de que las señales que ofrezca el Gobierno no sean contradictorias”