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Socorristas aceleraban este lunes la titánica búsqueda de sobrevivientes tras el poderoso sismo que golpeó Ecuador, que según un último balance dejó 350 muertos, más de 2.000 heridos y una estela de destrozos en la costa del país.

Horas de búsqueda entre bloques de cemento y hierro retorcido dan resultados. La madrugada de este lunes un grupo del cuerpo de Bomberos de Quito, que se trasladó a Manabí (provincia en la costa oeste) para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes, halló a tres.

"Tras varias horas de intenso trabajo, 3 personas rescatadas con vida de entre los escombros en Tarqui", apuntaron los bomberos en su cuenta de Twitter.

El mensaje estaba acompañado de fotografías en las que aparecen los uniformados sacando a un hombre y dos mujeres de entre los escombros.

Desde la capital ecuatoriana y otras ciudades del país han salido camiones cargados de ropa, útiles de aseo, medicinas y alimentos para las víctimas. Asimismo se ha movilizado maquinaria que servirá para remover los restos de edificios y casas que colapsaron.

Los sobrevivientes también buscan desesperados a sus familiares desaparecidos, más de 30 horas después del sismo de magnitud 7,8 -el más fuerte en Ecuador desde 1979-, que tuvo una duración de aproximadamente un minuto y afectó sobre todo a seis provincias de la costa ecuatoriana, de sur a norte.

La ayuda internacional ha llegado al país para colaborar en las tareas de rescate que continúan pese a la falta de luz eléctrica en algunas zonas de la provincia de Manabí, la más golpeada por el desastre.

En el puerto de Manta, un popular balneario de esa provincia, Verónica Paladines escarbaba entre los escombros del hotel donde trabajaba su esposo.