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El turbión atrapó a los pobladores de Salgar cuando estaban durmiendo. Eran las tres de la madrugada cuando el río se desbordó y borró literalmente del mapa al poblado de La Margarita. Al menos 61 personas murieron por el deslave, pero la cifra puede sufrir debido a que hay decenas de desaparecidos. Una calamidad que ha conmocionado a Colombia.

Autoridades y socorristas realizaban ayer labores de búsqueda y rescate de decenas de heridos y auxilio a los miles de damnificados.

"61 personas perdieron la vida tras la avalancha de la quebrada La Liboriana", indicó en su último balance la estatal Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), al frente de la situación.

El deslave de piedras, troncos y lodo, ocurrido hacia las tres de la madrugada, se produjo tras intensas precipitaciones en las últimas horas, que provocaron una creciente en quebradas en la parte alta del municipio, de topografía montañosa.

Las autoridades, que en su reporte inicial daban cuenta de 30 familias afectadas y 31 viviendas dañadas, temen que el número de muertos aumente, ya que la zona se encuentra anegada y cubierta de barro y escombros.

"Nadie les va a devolver a los muertos, eso es algo que lamentamos profundamente, acompañamos a las familias. Pero tenemos que salir de ese desastre y mirar para adelante con valor y fortaleza", afirmó el presidente Juan Manuel Santos en declaraciones desde Salgar, donde se reunió con autoridades locales luego de sobrevolar la zona.

"Hay varios niños que se quedaron sin sus padres, que se quedaron solos. El ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) ya llegó para ayudar a esos niños", señaló.

Salgar, un municipio de unos 400 km2 surcado por múltiples cursos de agua, está ubicado a unos 100 km al suroeste de Medellín. La población total del municipio asciende a unas 17.600 personas, según los últimos datos oficiales disponibles.

La zona afectada, donde se veían vecinos retirando a paladas barro del interior de sus casas y recuperando los pocos enseres que quedaban a salvo, así como volquetas removiendo restos del alud, se encuentra sin servicio de agua potable, electricidad ni gas tras la emergencia.

Unos 166 socorristas se encuentran trabajando en la zona. Al lugar fueron enviados rescatistas, perros especializados, kits de ayuda humanitaria y agua potable, informó a la AFP Ana Carolina Gutiérrez, portavoz de la Cruz Roja, que inició una recolecta de alimentación y cobijas en Medellín