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La máxima responsable de una fundación vinculada al escándalo de corrupción destapado el pasado año en las Naciones Unidas por las autoridades estadounidenses se declaró culpable este miércoles de haber participado en la trama tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía.

La mujer, Sheri Yan, apareció ante el juez para admitir los delitos y será sentenciada el próximo 29 de abril, según dijeron fuentes de la Fiscalía.

Yan, de 57 años, estaba acusada de varios cargos por soborno y conspiración para el blanqueo de dinero por su papel en el caso que llevó al arresto del expresidente de la Asamblea General de la ONU John Ashe.

Según las autoridades, Ashe recibió más de un millón de dólares en sobornos de empresarios chinos a cambio de su influencia como máximo responsable de la Asamblea General, un cargo que ocupó entre 2013 y 2014, y en Antigua y Barbuda, su país de origen.

Yan era la consejera delegada de la Global Sustainability Foundation, una entidad que colaboraba con la ONU, y supuestamente se encargó de facilitar los pagos al diplomático.

En el acuerdo cerrado con la Fiscalía, Yan se compromete al pago de 300.000 dólares supuestamente obtenidos por sus actividades ilegales.
Previamente, la directora de la fundación, Heidi Piao, se había declarado también culpable de varios cargos.