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Una ola de lodo tóxico que escapó de un dique derrumbado en Brasil el 5 de noviembre, alcanzó el océano Atlántico a través del río Doce en el extremo este de la costa brasileña.

Los residuos avanzaron más de 500 kilómetros desde la mina de hierro que sepultó a un pueblo del estado de Mina Gerais. En el lodo se encontró sustancias tóxicas como mercurio, arsénico, cromo y manganeso, lo que ha causado preocupación ante la gravedad de la contaminación del agua.

En una entrevista con la cadena BBC, el director de la Escuela de Biología Marina, Andrés Ruchi alertó que el lodo puede tener un impacto devastador en la vida marina puesto que desembocó en un área de alimentación y  cría de muchas especies.

Uno de los mayores riesgos es que el barro, al ser  rico en mineral de hierro, se hace duro como el cemento cuando se seca y es difícil eliminarlo.

El desastre

La tarde del 5 de noviembre colapsó el dique de un embalse con 55 millones de metros cúbicos de desechos del proceso de extracción de mineral de hierro.

Poco después, cedió otro con 7 millones de m3 de agua y todo el torrente avanzó rápidamente unos 2 km para desembocar en Bento Rodrigues, de 620 habitantes y ubicado a 23 km de Mariana, la ciudad más cercana.

El percance causó la muerte de al menos 17 personas.

Mira el video, de la parte superior de la nota, en el que "TomoNews" que explica sus efectos