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El presidente Evo Morales llegó este martes a Caracas, Venezuela, para participar en la cumbre extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Este encuentro extraordinario se realiza con la intención de tratar la tensión diplomática entre Estados Unidos y Venezuela y fijar posición de cara a la Cumbre de las Américas que se realizará el próximo mes en Panamá.

"Primero rechazó la Unasur esta amenaza de injerencia de intervención, ahora los países del ALBA, después será CELAC pero también los países no alineados que somos parte de ellos rechazaron públicamente esta amenaza de Estados Unidos", sostuvo el gobernante boliviano, en declaraciones recogidas por la estatal ABI.

El Gobierno estadounidense declaró la semana pasada una "emergencia nacional" por la "amenaza inusual y extraordinaria" de la situación en Venezuela para la seguridad de EE.UU. y amplió las sanciones a varios funcionarios venezolanos incluidas en una ley aprobada en diciembre pasado por Washington.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) pidió el sábado a Estados Unidos que derogue ese decreto y que busque cauces de diálogo con el Gobierno venezolano.

La semana pasada, Morales exigió a su homólogo de EE.UU., Barack Obama, que "pida perdón" a Venezuela por sus "amenazas" antes de la Cumbre de las Américas y le advirtió que si no lo hace, se tendrá que enfrentar con los "presidentes antiimperialistas" en Panamá.

La ALBA está integrada por 12 países: Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Venezuela, Surinam, Guyana y Haití.