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Con mucha sorpresa y pesar fue recibida por los artistas, curadores y gestores culturales cruceños la noticia de que la XX Bienal de Artes Visuales de Santa Cruz no se realizará este año. El evento, cuya fecha para llevarse a cabo sería del 12 de septiembre al 31 de octubre se postergó -según personeros de la Secretaría de Cultura de la Alcaldía cruceña, que organizaría esta bienal- porque la fecha coincidiría con la Bienal Siart de La Paz, y por este motivo, y a pedido de artistas locales y nacionales, que tendrían dificultades para participar de ambas, se decidió suspenderla y ahora se está buscando una nueva fecha para hacerla, que puede ser este mismo año o el próximo.
Opiniones

El Centro Cultural Simón I. Patiño era una de las instituciones que sería incluida dentro del circuito de la bienal cruceña. Su directora, Isabel Collazos, indicó que esta bie-nal es una de las pocas ocasiones en las que museos, centros culturales y espacios artísticos de la ciudad colaboran juntos. “Es un tiempo en el calendario de la ciudad donde el arte toma protagonismo. Es desalentador que este año no tenga lugar, porque nos demuestra, una vez más, que los espacios para manifestaciones artísticas y culturales todavía no tienen un lugar fijo en las prioridades de nuestra sociedad, y siguen avanzando a paso corto”, expuso Collazos.

Para el artista Roberto Valcárcel, cualquier institución, como lo es la Bienal de Artes Visuales (“porque es un evento institucionalizado a lo largo de la historia”, recalca Valcárcel) cuida mucho el mantener su ritmo y su periodicidad. “En parte como prueba de seriedad, porque en muchos casos y países se ha dado la situación de que se arma una bienal y al poco tiempo falla o desaparece, los cuales son síntomas de que la gente a su cargo no estaba a la altura del evento”, dijo Valcárcel.   

Para el artista y docente universitario, es sumamente importante que una bienal mantenga su calendario predeterminado como síntoma de seriedad y profesionalismo. Además, Valcárcel  opinó de que el hecho de la bienal de Santa Cruz y la Siart de La Paz coincidan en fechas demuestra lo desconectadas que están.  “Debieron haber coordinado bien ambas”, manifestó. 

Señaló que si uno de los problemas de la suspensión fue que los artistas no podían participar en ambas por estar muy cercanas, tampoco es un buen argumento. “Si fuera así no lo entiendo, porque los artistas viven quejándose porque nadie apoya a las artes, y de repente hay dos eventos en los que pueden participar y deciden que es demasiado para ellos”, afirmó.

Por su parte, la artista Nadia Callaú dijo que es indignante que el municipio actúe de esta forma, ya que se echa tierra a un proyecto que venía siendo exitoso en sus últimas ediciones.

“Tenía un buen presupuesto y además se había tejido una red de contactos y apoyo con artistas y curadores de otros países”, señaló.
Callaú no cree en la versión de que se suspendió porque la bienal cruceña y la Siart coincidirían. “La Siart es mucho más pequeña, no hubiera habido ese problema”, puntualizó Callaú.

La Bienal que no fue

Según Grysell Berlioz, directora de Cultura de la Alcaldía cruceña, aún no se sabe si la bienal se realizará en una nueva fecha este año, o directamente el próximo. Berlioz precisó que el presupuesto de la bienal, Bs 230.000, no se perderá en la próxima gestión, ya que una de las características del Presupuesto Operativo Anual del municipio es la flexibilidad para la reprogramación  dentro de la misma gestión. “La Secretaría de Cultura asegurará los recursos suficientes para realizar la Bienal sea a fines del 2018 o en el 2019”, explicó Berlioz.