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Las famosas cataratas del Niágara, que separan Canadá de Estados Unidos, han dejado unas fotografías poco habituales para los turistas que las visitan en estos días.

Con temperaturas alrededor de los 13 grados bajo cero, las enormes cascadas se han vuelto a quedar congeladas al igual que sucedió el invierno pasado, según El Periódico de España.

Los árboles han quedado atrapados por una capa helada traslúcida de singular belleza. Los turistas han vuelto para deleitarse con el espectáculo después de varios inviernos relativamente templados.

Además, el sonido que emite el proceso de congelación del agua genera unas estampas más propias de una película fantástica del Niágara. 

Y el espectáculo promete seguir deleitando a los turistas ya que las temperaturas cayeron a 22 grados centígrados bajo cero (7 Fahrenheit bajo cero) el viernes por la mañana, reportó El Informador de México.

Situadas a unos 236 metros sobre el nivel del mar, su caída es de aproximadamente 52 metros. Aunque no tienen una gran altura, son muy amplias y las más voluminosas de América del Norte, ya que por ellas pasa toda el agua de los Grandes Lagos.