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Chile ingresa en la última fase de construcción del complejo aduanero de Chungará, en la frontera con Bolivia, que estará en funcionamiento desde abril de 2016. La presidenta de la Aduana boliviana, Marlene Ardaya, confirmó que, tras un acuerdo con el vecino país, personal boliviano trabajará en ese lugar y no descartó que el Gobierno edifique otra infraestructura similar más adelante.

El avance de obras para el control fronterizo binacional se revela en un momento en el que la tensión política entre ambas naciones se ve exacerbada por el diferendo marítimo, con una demanda boliviana contra Chile en La Haya. La Moneda anunció para el jueves ejercicios militares en la frontera con Bolivia.

Autoridades de ambos países desestimaron que se trate de una medida que busque un acercamiento en las relaciones entre ambos estados, muy desgastadas por el tema marítimo. Señalan solamente que son procedimientos que se realizan recurrentemente y que buscan la “buena convivencia”.?Sin embargo, coinciden en que el objetivo es, efectivamente, facilitar el paso fronterizo, pero también aumentar el control contra el narcotráfico y el contrabando.

Chile invirtió 40 millones de dólares en esa infraestructura. La obra fue encargada al grupo empresarial Claro Vicuña Valenzuela. Actualmente, cuando la curva de avance ya bajó, hay 170 personas en obra, en el momento más alto fueron más de 500, explicó el encargado de prevención de la obra, Henry Requena.

El paso de turistas y de personas que van por temas laborales a territorio chileno es fluido y se realiza sin problemas. Los que más se quejan actualmente del trato de la Aduana chilena son los transportistas que llegan con sus cargas al lugar. Más de uno dijo que la tensión política influye en el ánimo de los controladores del lado chileno.

Las diferencias entre ambos países son evidentes. Se nota cuando autoridades de La Paz y de Santiago miden las palabras al hablar del puesto fronterizo.

Por ejemplo el diputado chileno Jorge Tarud, cuando se le consultó si es que el objetivo de esta infraestructura es mejorar las relaciones al menos en el ámbito comercial, señaló: “Lo veo como algo natural que tiene que estar para que haya control y facilitación de los accesos. Lo defino como un simple acto de buena convivencia, y es positivo”. No quiso comentar más.

La presidenta de la Aduana Nacional de Bolivia, Marlene Ardaya, en la misma línea, puntualizó: “Hay que entender que esto es muy normal en el comercio exterior. Se trata de una aduana integrada que tiene el objetivo de facilitar el tránsito, pero también ejercer control. No es algo novedoso o que deba llamar la atención, es absolutamente normal. Por un convenio bilateral, o se construye en un lado o se lo hace en el otro”.

Ardaya dejó claro que esto no es algo que ocurre solamente con Chile, y puso como ejemplo el Hito BR-94, “el punto extremo de frontera con Paraguay, ellos construyen un edificio y ahí también tendremos oficinas”.
Los gobiernos de La Paz y de Santiago se han puesto de acuerdo en este punto. “Vamos a tener participación en la infraestructura. Es más, nos han pedido un relevamiento de información, cuántas habitaciones y oficinas vamos a necesitar para que pueda funcionar la Aduana, junto con Migraciones y el Senasag”.

El senador opositor de UD Oscar Ortiz criticó ese punto. “Lo que creo es que nuestro país debiera desarrollar su propio control en la frontera tanto para el narcotráfico y contrabando como lo comercial. Por qué no lo hacemos si en estos años se anunciaron obras de cientos de millones, pero no para infraestructura que, con un costo mucho menor, ayudaría al país”.

Ardaya no descartó esa posibilidad. “Bolivia tendrá una infraestructura, está en proyecto y le pediría que en ese punto se dirija al ministro de Economía, Luis Arce, porque él lidera ese emprendimiento y nos parece excelente que lo haga. Él tiene un presupuesto y una ley que avala la inversión”. Este medio no pudo comunicarse con esa autoridad para hacer la consulta. La infraestructura es importante para Chile, también por el tema del narcotráfico.




Una de las áreas que están especificadas en el proyecto es la de calabozos, reveló el encargado de prevención de la empresa.
Datos de la agencia antidrogas de Perú señalan que el paso de la droga en la frontera de Tacna se ha complicado y que la mayor parte de la cocaína base procedente de ese país circula por Bolivia y sale precisamente por Tambo Quemado hacia Chile.

El diputado Tarud señaló que ese punto es importante “porque hay obligación de ambos gobiernos, tanto el de Chile como el de Bolivia, de combatir el tráfico de drogas que acecha”. Así que eso justificaría la inversión