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El propietario de casi un centenar de cerdos que murieron después de haber consumido maní quiere llevar el caso antes instancias judiciales en Yacuiba. Asegura que la perdida está por encima de los 20.000 dólares pues los animales eran de raza y para la producción había sacado un préstamo como emprendimiento familiar.

El viernes 26 de junio les dio de comer el producto que horas después acabó con sus vidas. Se sospecha que el maní estaba contaminado con un hongo aunque no se descarta presencia de algún agroquímico. Aguardan los resultados de análisis de laboratorio.

Eloy y Armando Palacios, hijo y padre, jamás sospecharon que la compra de tres bolsas de maní de un comercializador de la comunidad de Caiza (35 Km de Yacuiba) el domingo 14 de junio les produzca una desgracia. El emprendimiento que comenzaron juntos se vino abajo y ahora piden sanción y el resarcimiento del daño.

Hasta el día lunes un total de 96 lechones murieron. El mismo día cuando les dieron el alimento fueron 85, pero la muerte continuó porque los animales siguieron cayendo conforme pasaron los días. Algunas gallinas y canes también perecieron.

“El Senasag habla de hongos pero estimo que el maní estaba contaminado con químicos”, sostuvo Eloy Palacios quien es de profesión veterinario. Cuenta que una vez que los cerdos consumieron el producto no duró más de 24 horas para morir. Algunos de los síntomas que demostraron fueron vómito abundante.

El abogado de la familia afectada Alejandro Soruco aseguró que ya iniciaron con las acciones legales ante el ministerio público, puesto que la persona que vendió el producto está plenamente identificada. Piden la sanción y el resarcimiento de los daños y perjuicios. “Seguimos cuantificando los daños”, adelantó.

Por su parte el vendedor del maní, Pio Abrego, aseguró que el producto comercializado nunca le trajo problemas y se mostró sorprendido que en esta ocasión lo acusen. “Tengo clientes que llevan maní pero nunca me dijeron algo sobre muertes”, afirmó. Ayer sostuvo una reunión con los afectados en oficinas del Senasag que tomó cartas en el asunto.

Esa oficina estatal pidió restringir la venta del producto hasta que lleguen los resultados de un estudio que mandaron hacer con muestras del maní de Abrego. Algunos técnicos aseguran que el maní de descarte (no apto para humanos) es aprovechado por productores de carne les dan a sus animales como parte de su dieta.

Todo apunta que se trataría de aflatoxinas, toxinas producidas por un moho que crece en el maní. De acuerdo a las muestras que obtuvo el Senasag a simple vista se observó la presencia de este tipo de moho en el alimento entregado a los cerdos. El organismo de inocuidad alimentaria ordenó detener la venta del producto hasta profundizar la investigación.

Mientras los palacios anuncian que para éste jueves llegará el resultado del análisis que mandaron a realizar por su cuenta a un laboratorio de Santa Cruz.