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Desde muy temprano, el centro de la ciudad sede de Gobierno se paralizó. Los actos oficiales del Gobierno pusieron su estampa ayer en las calles y todo el día circularon ciudadanos extranjeros que llegaron al país para presenciar la toma de mando, que aunque no estuvieron a la altura de la elegancia que se mostró, nadie les ganó en entusiasmo, en la fiesta que organizó el Ejecutivo.

Las vías estaban vacías por el feriado y porque la Policía impidió la circulación de vehículos desde la calle Montes hasta la plaza Isabel La Católica para permitir el paso de motorizados oficiales.

Los actos centrales empezaron luego de la llegada de la presidenta del Brasil, Dillma Rousseff, quien estuvo sólo 3 horas en La Paz.

Cuando el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro ingresaba a la Asamblea, el diputado Wilson Santamaria (UD) sacó un cartel donde le reclamaba que pague su deuda con la textilera Enatex. Fue reducido por personal de seguridad y lo sacaron del lugar. Más tarde fue liberado. “Están violando nuestro derecho a la libre expresión como parlamentario”, reclamó el asambleísta.

El acto oficial
Álvaro García Linera se apresuró a recibir la Medalla Vicepresidencial y se dirigió a la Asamblea Legislativa, acompañado de su esposa, Claudia Fernández, quien lució muy elegante.

El hemiciclo los esperaba con gigantes banderas (la tricolor y la wiphala) que adornaban el atrio principal. Antes del juramento oficial, Juanita Ancieta, de “las Bartolinas” y Juan Carlos Trujillo, ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, llevaron las insignias presidenciales a la Asamblea.
La representante oficial de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB), Melba Hurtado, siguió la comitiva indígena-obrera, vestida con un tipoy oriental, encima de una camisa a rayas y de pantalón, que contrastaba con la vestimenta tradicional.

Renuncia colectiva
Evo Morales recibió en Palacio, la carta de renuncia colectiva de sus 21 ministros, donde agradecieron la oportunidad de “construir el proceso histórico”. La misiva empieza usteando al Presidente y termina tuteándolo.

Antes del desfile de organizaciones sociales, los mineros pugnaban a empujones con cientos de extranjeros de la Generación Evo para desfilar primero. Hubo algunos insultos, pero no llegó a mayores.
Cuando pasaban por el Palco, los visitantes se paraban para saltar y cantar sus versos a voz en cuello, festejando al Presidente que los miraba en el kilómetro cero.

Quien vio el desfile, con mirada apacible, fue el benemérito de la Guerra del Chaco, Ricardo Roque, de 101 años.

A pocos pasos del Palco Oficial, una grúa de la televisora estatal se desequilibró cayó al piso. Chocó primero con la pared de Palacio de Gobierno, lo que dio tiempo para que la gente pueda retirarse y no ser aplastada por el aparato metálico