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El presidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Boliviano (YPFB), Carlos Villegas, se recuperaba lento pero constante tras una cirugía delicada a principios de enero y un coma inducido por espacio de 12 días en un hospital en Santiago de Chile, confirmó su hermano Hugo entrevistado por teléfono en La Paz.

"Mi hermano fue intervenido quirúrgicamente el 5 de enero, se reemplazó el esófago, pero lamentablemente no fue adecuado y hubo rechazo al intestino que reemplazaba al esófago. La madrugada del miércoles se descompensó mi hermano, tuvieron que sacar ese intestino, tuvo que ser admitido de emergencia en terapia intensiva. Dentro de esa interfase hubo complicaciones, obviamente desde el punto de vista hemodinámico, por lo tanto ameritaba entubarlo y hacer un coma inducido", explicó Hugo.

En la batalla que libra contra el cáncer y que le llevó por segunda vez en una año a la sala de cirugía oncológica, Villegas fue inducido, tras la intervención quirúrgica del 5 de enero, para reemplazar su esófago por una porción de intestino grueso, a un coma de emergencia, que se prolonga ya durante 12 días, más aún después de que su organismo rechazara el implante.

A la fecha "se recupera satisfactoriamente de ese interfase", confirmó su hermano Hugo Villegas, también médico formado en centros de México.
Carlos Villegas, doctor en economía egresado en la Universidad Autónoma de México, se sometió a una primera operación a principios de 2014, también en Chile, donde le detectaron trazos de formaciones cancerosas en la garganta.

En contacto telefónico, el hermano del mandamás de YPFB informó que la cirugía se realizó en el hospital clínico de la Universidad de Chile, a cargo del especialista Atila Csendes, en un procedimiento que duró al menos 8 horas.

Hugo Villegas explicó que mientras se recuperaba de la cirugía, el cuerpo de su hermano rechazó el intestino grueso implantado en el esófago por lo que tuvo que ser inducido al coma.

El tejido implantado y el colindante se necrosó, narró Hugo Villegas.
"El coma inducido consiste en utilizar drogas para sedar al paciente y mantenerlo en un sueño profundo para conectar un aparato que se llama ventilador, el cual ayuda a que la respiración sea adecuada, a través de este aparato", precisó Villegas.

Sin embargo, dijo que 5 días después de haberle inducido al coma, la salud de Carlos Villegas, a cargo de la principal empresa pública de Bolivia y entre las 500 de América Latina, se estabilizó, pero los médicos que lo atienden recomendaron mantenerlo en ese estado hasta que se recupere por completo.

"A partir del quinto día se estabilizó, obviamente continuó siendo grave el estado y ya cumpliendo prácticamente la segunda semana, continúa mi hermano en terapia, con coma inducido, dentro la evolución quirúrgica está evolucionando más satisfactoriamente", informó.

Después de mantener al Presidente de YPFB en ese estado durante dos semanas, los médicos de terapia intensiva y el cirujano que lo operó anunciaron que lo "retirarán esporádicamente" del coma inducido a partir de la semana que viene, siempre según su hermano Hugo.

El presidente de YPFB ha estado en coma inducido mientras dos acusados por el escándalo de corrupción de la empresa petrolera han decidido declararse culpables.

"Este retiro de medicamentos para sacar del coma inducido es paulatino, no es en forma inmediata, por el hecho de que está varios días en coma inducido y conectado a ventilación mecánica", aclaró.

Sin embargo, para poder ser sometido a una nueva cirugía para reemplazar el esófago, Villegas tendrá que esperar entre 7 y 8 meses, ya que tiene que recuperarse por completo de la cirugía que se le practicó.

Carlos Villegas padece un cáncer de esófago, por lo que, en diciembre pasado, pidió una baja temporal de sus funciones para realizarse un tratamiento en el extranjero.