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El hogar Clamor de barrio, una organización evangélica peruana que funciona en varias partes del mundo, rehabilita en Santa Cruz a personas drogodependientes y alcohólicas en un centro situado en la calle Racine, barrio Los Tusequis, frente al puesto policial del mismo nombre.

El servicio es gratuito en un ambiente adecuado, con el esfuerzo de la familia liderada por el pastor Miguel Balcázar Lozano  y un grupo de personas que cambiaron su vida con una terapia espiritual basada en la palabra de Dios, informó Segundo Campoverde, uno de los rehabilitados que ahora es guía en el recinto.

“Ayudamos a todo drogadicto, alcohólico o clefero que quiera cambiar su vida. Acá nada es obligatorio, pero desde que abrios las puertas, en agosto de 2015, muchos hombres han pasado por aquí y han mejorado su vida”, dijo Balcázar.

Actualmente Clamor de barrio atiende a 25 drogodependientes con hábitos religiosos, con alimentación, con ropa y otras atenciones. Sin embargo, según Campoverde, el personal que trabaja en el centro tiene la capacidad para sacar del pozo a una 100 personas, pero falta un escenario más grande, por lo que esperan la colaboración de instituciones que estén dispuesta a ceder un espacio para tal fin.

“Nosotros recibimos donaciones de instituciones y tenemos la capacidad de atender a más de 100 personas, pero el espacio en el que trabajamos es pequeño, por lo que estamos buscando otro más grande”, indicó Campoverde.

Clamor de barrio recibe a personas víctimas de las drogas desde 18 a 60 años sin ningún requisito, excepto el de recibir la palabra de Dios. Para comunicarse, pueden llamar a los teléfonos 334-01432 y 600-21575.