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La decisión del presidente estadounidense de reconocer a Jerusalén como capital de Israel “hace posible la paz”, defendió ayer el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ante una Unión Europea (UE) que la considera un obstáculo para el fin del conflicto israelí-palestino.

“Jerusalén es la capital de Israel, nadie puede negarlo. [El reconocimiento] no obvia la paz, hace posible la paz porque la realidad es la esencia de la paz”, dijo Netanyahu en Bruselas, al ser recibido por la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

La visita de Netanyahu a Bruselas, la primera de un primer ministro israelí en más de dos décadas, llegó en un momento de tensión tras el reconocimiento por el presidente Donald Trump de la Ciudad Santa como capital de Israel, una decisión que rompe con décadas de diplomacia internacional.

En 1980, una ley israelí aprobó el estatus de Jerusalén como capital “eterna e indivisible” de Israel, después que se anexionara en 1967 Jerusalén Este durante la guerra de los Seis Días. La ONU considera que el estatuto final de esta ciudad debe ser negociado entre las partes.
Ayer, en Gaza y Cisjordania, se registraron nuevas protestas con decenas de heridos y al menos 34 hospitalizados.