Escucha esta nota aquí

El mar lo perdieron en guerra, hay un tratado, ya está perdido, debieran resignarse”, dijo un ciudadano que recorría el paseo peatonal de la calle Huérfanos, a poco más de una cuadra del Palacio de La Moneda, en el centro de Santiago.

Y ese es el ambiente que hay en la capital chilena un día antes de los alegatos finales que el gobierno encabezado por Sebastián Piñera presentará en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, por el proceso iniciado ante esa instancia internacional por Bolivia.

"Nuestro gobierno no tiene nada que negociar",  "esto es solamente parte de la campaña de Evo Morales", dicen otros. Un comerciante, comentó que  “depende de Perú también y es mejor tener un vecino antes que dos. Ellos son los que se oponen a dar mar a Bolivia y tienen la llave, así que lo veo poco probable”, dice otro transeúnte, quien también repite que el Tratado de 1904 le da a Bolivia todos los beneficios para tener acceso al océano Pacífico, pero sin soberanía. EL DEBER entrevistó al menos a seis persona, ninguna se manifestó a favor de ceder un centímetro de territorio.

Solamente una estudiante que participaba en una protesta en la puerta del Tribunal Constitucional, donde un grupo de jóvenes exigían educación gratuita, manifestó que una negociación de ese tipo es delicada, pero se debe realizar en consulta con los pobladores de la región donde se realizaría el canje territorial.