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La cadena de supermercados Fidalga, cuyos propietarios son los miembros de la familia Schamisseddine Somoza, sufrió el quinto siniestro de los últimos doce años. Esta vez fue el Shoping Fidalga, que está en la intersección de la avenida Cristo Redentor y tercer anillo, el que tuvo daños de consideración luego de que las llamas se expandieran desde el patio de comidas hacia el resto del lugar. 

Aún no se tiene una cuantificación sobre la afectación económica de la desgracia, que de acuerdo con las primeras hipótesis de lo ocurrido, se indica que el fuego fue causado por un cortocircuito que se generó en una de las cocinas de los locales que están en el patio de comidas. 
La desgracia también ha vuelto a poner en el tapete de la discusión la necesidad de mejorar los sistemas de comunicación interinstitucional, la respuesta temprana ante los siniestros y la efectividad de los controles previos que se deben realizar en este tipo de edificaciones, negocios y supermercados.

Sin embargo, una interrogante que planteó el comandante de Bomberos de la Policía, Fernando Aguilar, fue la efectividad de los extintores que había en los locales que estaban dentro del supermercado, ya que si bien estos equipos estaban distribuidos en la cantidad necesaria y su mantenimiento era el normal, por lo que se observó preliminarmente, lo que alertó al jefe policial es que no hay una combinación entre la efectividad del material químico para sofocar las llamas, con el tipo de combustión que se genera en estos siniestros.

“Los extintores estaban en perfecto estado, pero detectamos una falta de combinación entre el material que contenían y el tipo de incendio ocurrido”, explicó Aguilar y añadió que hoy se dará un informe sobre las causas que generaron el siniestro. 

La principal hipótesis sobre el inicio del incendio es que hubo un cortocircuito o que una chispa generó el fuego. 

Se espera que hoy Bomberos haga una explicación sobre el tipo de extintores que son adecuados para este tipo de contingencias, en lugares como un supermercado.

En la misma línea el secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Enrique Bruno Camacho, planteó la necesidad de hacer un control más riguroso a los químicos con los que se llenan estos artefactos, ya que apuntó que a través de un video de las redes sociales se puede observar cómo una persona que tiene su local en el supermercado, lanza el contenido del extintor sobre las llamas y estas no son sofocadas.
“Es necesario que estas situaciones sean analizadas”, apuntó Bruno y anunció que hoy por la tarde se reunirá con los representantes de las instituciones que fueron parte del Comando de Incidentes que se conformó en el lugar del siniestro, para analizar todos los pormenores del operativo ejecutado ayer en la zona del incendio.

A su vez, el responsable de la Dirección de Emergencia Municipal (DEM), Roxney  Borda, dijo respecto a los extintores que estos deben ser verificados de forma anual y que el peritaje sobre su capacidad de acción, tiene que ser parte del informe que tiene que evacuar Bomberos.
Mariela Paniagua, una mujer que administra un negocio familiar en el patio de comidas, dijo que cuando trató de usar su extintor para apagar el fuego que en ese momento se estaba expandiendo dentro del supermercado, el equipo no funcionó adecuadamente y tuvo que esperar el auxilio de los uniformados.

Un incendio sin víctimas
Alrededor de las 11:00 se iniciaron las llamas en el supermercado y luego de la llamada de auxilio de los funcionarios de algunos de los negocios afectados, la Policía llegó al lugar para controlar el fuego, al igual que equipos de otras unidades como los Bomberos Voluntarios y los equipos de apoyo municipales.

El jefe de Bomberos confirmó que el fuego alcanzó a cubrir casi un 90% de las instalaciones y que solo esta unidad con al menos 7 carros utilizó más de 50.000 litros de agua para sofocar el fuego hasta su enfriamiento total,  sin contar la activa y oportuna participación de los carros bomberos abastecidos de la Gobernación, de Saguapac, de la CRE, de la Alcaldía y los voluntarios.



Pasado el mediodía tras un intenso trabajo se logró sofocar las llamas y solo quedaban unos dos focos de calor intenso. 

Sin embargo, alrededor de las 15:00, en la parte del medio del shopping y al extremo en el lado del tercer anillo externo frente a una gasolinera, se activó nuevamente el fuego pero en la parte del techo. 

Esta situación obligó a los bomberos a extremar los recursos y hasta las 16:30 la Policía ya logró su enfriamiento total. Incluso desde ese momento se dejó la vía expedita del carril de la avenida Cristo Redentor que ingresa hacia el segundo anillo.  

En la segunda planta se ejecutó un arduo trabajo por la caída de escombros en los almacenes que comercializan diferentes artículos.

Una mujer con cierto grado de la enfermedad de epilepsia también se desvaneció por el humo y fue llevada a un hospital. Al menos 15 ambulancias de diferentes centros médicos acudieron al lugar para ponerse a disposición por la emergencia.

El techo está dañado
Los informes preliminares que se tienen de lo ocurrido dan cuenta de que el techo del supermercado fue el más dañado producto del siniestro.



De acuerdo con las versiones extraoficiales que salen de fuentes policiales y del personal de apoyo que llegó hasta el lugar del incendio, el humo caliente que se expandió por todo el edificio dañó completamente la estructura, las calaminas y el cielo falso, que tiene una gran cantidad de plastoformo en su elaboración.

Durante la movilización al menos 15 personas, según se detalla en los informes policiales, fueron trasladadas de urgencia a centros asistenciales por ambulancias. Esas personas, entre trabajadores del Fidalga y de otras tiendas del mismo lugar, sufrieron inhalación de humo y se desvanecieron pero no pasó a mayores. 

Se espera para esta jornada, además del informe policial, una primera cuantificación de los daños que ocasionó a la cadena de supermercados esta desgracia, que servirá para ajustar las acciones en esta temática.

Los bomberos de la policía sufren por la falta de equipos adecuados para trabajar en los incendios

El subcomandante departamental de la Policía, Igor Echegaray, se quejó por la falta de equipamiento para los agentes que cumplen sus funciones en Bomberos.

Echegaray puntualizó que los policías de esta unidad no tienen los implementos necesarios para trabajar en este tipo de siniestros, como los equipos de respiración autónoma, que permitirían que los agentes puedan ingresar a estos espacios con las medidas de seguridad mínimas.
Aguilar manifestó que pese a las limitaciones de la unidad que dirige, los policías bomberos desarrollaron su labor durante casi 8 horas de trabajo arduo y continuo. 



El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Enrique Bruno Camacho, dijo que dentro de las inversiones departamentales en esta temática se tiene previsto dotar de los equipos de respiración autónoma para los agentes, aunque lamentó que debido a los recortes presupuestarios que actualmente sufre la institución, la programación para hacer estos desembolsos se ha visto seriamente afectada.

Bomberos viene, desde hace varios años, sufriendo por la falta de equipamiento e infraestructura adecuada. Se espera mejoras de las autoridades.