“Se hizo justicia”. Con estas palabras resume su caso el profesor Rolando Dávalos, quien después de casi cuatro años de lucha en la justicia ha resultado favorecido.

El maestro explica que todo ocurrió en 2012, después de que participara en el concurso de méritos para acceder al cargo de director de colegio. Pese a ganar el concurso, otra maestra fue colocada en el cargo por determinación del entonces director departamental de educación, Hermenegildo Cruz, y del director distrital, Rodolfo Alborta; y a él lo retiran del magisterio.

Dávalos presenta un recurso de amparo constitucional, pues consideraba que estaban violando sus derechos. Meses después, el Tribunal Constitucional dicta una sentencia a su favor, por lo que debía ser reincorporado. Sin embargo, ni Cruz ni Alborta obedecen el fallo. Frente a esta situación, presenta una nueva denuncia contra Cruz y Alborta por el delito de desobediencia a resoluciones.

El 24 de febrero de este año, ambos demandados se declaran culpables y aceptan someterse a un procedimiento abreviado. La fiscalía pide para ambos imputados dos años de cárcel en Palmasola y el pago de Bs 2 diarios durante 100 días. El Tribunal Octavo de Sentencia de la Capital da curso a la misma y como el abogado de la defensa solicita perdón judicial para los acusados, dicho tribunal se los concede, pues era la primera vez que Cruz y Alborta eran condenados por este delito.

El 8 de este mes, Dávalos envía una carta al ministro de Educación, pidiendo que se dejen sin efecto los ítems de Cruz y Alborta -actualmente director de colegio y maestro de base- porque, según el artículo 234 de la CPE, para acceder a un cargo no se debe tener sentencia condenatoria ejecutoriada en materia penal