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Al gobernador electo de Tarija le espera una gestión complicada debido la falta de liquidez en los ingresos porque el 100% está comprometido para la ejecución de obras retrasadas y no existe la posibilidad de incorporar nuevos proyectos ni programas, dijo el secretario de Hacienda de la Gobernación, Grover Pereira.

La nueva autoridad tendrá que recurrir al préstamo o la cooperación externa para salir a flote en lo que queda del presente año. Pereira confirmó a EL DEBER que los ingresos del presupuesto 2015 se utilizaron para pagar planillas del 2014, entre enero y febrero.

“Esto ha generado iliquidez. La autoridad que vaya a entrar tendrá un presupuesto aprobado y comprometido con proyectos concurrentes y programas. En realidad no se podrá hacer gestión salvo que tengan que solicitar al Gobierno un préstamo a cuenta de los ingresos por la renta petrolera. Tenemos la solvencia para pagar cualquier crédito”, respondió Pereira.

El Presupuesto Operativo Anual (POA) de este año asciende a 4.787 millones de bolivianos que no se incrementará en comparación a pasadas gestiones, cuando la Gobernación percibía ingresos adicionales por la venta del gas natural cuando se mantuvieron precios elevados del crudo en el mercado externo.

De ese monto total, 2.986 millones de bolivianos son por regalías hidrocarburíferas que es el principal ingreso que tiene el departamento de Tarija.

El secretario de Planificación e Inversión de la Gobernación, Fohad Amás, afirmó que, al margen de comprometerse los recursos económicos, otro factor para que disminuyan los ingresos se debe a la caída del precio del crudo en el mercado internacional.

Mientras tanto, los candidatos a gobernador Adrián Oliva de UDA y Pablo Canedo del MAS intensifican su campaña electoral para la segunda vuelta de las elecciones subnacionales el 3 de mayo, en procura de captar el apoyo popular que les permita llegar a la Gobernación tarijeña.