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La película "50 sombras de Grey", adaptada del best seller erótico-sentimental y esperada ansiosamente por miles de fanáticos, resultó ser una película suavemente tórrida, lejos del escándalo que prometía una sofisticada campaña de marketing.

"¿Es usted un sádico? No, soy un dominador". Desde el inicio, Christian Grey, el personaje principal de la saga, le baja la temperatura a la película, que se estrena este miércoles en varios países.

A pesar de algunas escenas bastante crudas, la película está lejos de las referencias en materia de erotismo, como "El Imperio de los Sentidos", "Nueve semanas y media" o, más subversiva aún, "Último tango en París".

En Francia, uno de los países que tuvieron el privilegio del estreno mundial, la película es apta para mayores de 12 años, lo que da la pauta de su suavidad.

También se estrena en Bélgica, Serbia y Filipinas, y se proyectará este miércoles por la noche en la Berlinale.

De que trata el film

La película, basada en la novela de E.L. James, que sedujo a millones de lectores, sobre todo a un público femenino, cuenta la historia de amor y sumisión de Grey y una joven de 22 años, todavía virgen, seducida durante una entrevista de empleo.

Interpretado por el actor Jamie Dorman, Grey, de 27 años, es un multimillonario al frente de un imperio económico que lleva su nombre y además un pianista virtuoso y piloto de helicópteros.

Anastasia Steel (Dakota Johnson), una estudiante ingenua y sin dinero, se enamora a primera vista del ejecutivo que acumula todos los clichés del éxito y la fortuna.

En definitiva, una historia de amor entre un petimetre y una cándida paloma, salvo que Grey exhibe "talentos" menos convencionales a los cuales Anastasia va a sucumbir.

En el "cuarto rojo" del golden boy, poblado de látigos, esposas y aparatos de suplicios, Grey inicia a Anastasia en el sadomasoquismo y, entre caricias con una pluma de pavo real y cubitos de hielo, le propone que se someta a él.