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Para la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) la seguridad jurídica en el país no es plena, y muestra de ello es que a pesar de contar con una ley de avasallamientos hay más de 30 propiedades tomadas que todavía no se recuperan.

"El gran problema es ¿por qué no se invierte en el agro, por qué no crece el agro?, porque no hay la certidumbre que se le debe dar al productor para que invierta, el productor no quiere invertir si no tiene donde vender, cómo vender a cuánto vender", declaró a ANF

Desde su punto de vista no hay una seguridad jurídica plena; "hemos propuesto en la mesa de trabajo modificar la función económica y social a diez años y que no haya ninguna causal de reversión, simplemente que se aplique una multa al incumplimiento de deberes, eso se está trabajando en las mesas", explicó. 

Suárez aseguró que cuando se generan avasallamientos los afectados deben hacer la denuncia, luego realizar la solicitud de la acción de la fuerza pública, pero que no todos los casos se resuelven con la prontitud que se esperaría. Dijo que entre las propiedades afectadas figuran las pequeñas, medianas y grandes.

El presidente de la Asociación de Oleaginosas y Trigo (Anapo)), Marcelo Pantoja dijo que existe una norma en la que tipifica como delito la toma de tierras, y por tanto, quienes lo hacen en el país "son unos delincuentes".

Según la Ley 477, del 30 de diciembre de 2013, el avasallamiento es un delito penal sancionado con la privación de libertad entre tres a ocho años.

Más apoyo

Para Suárez si bien se dio paso a la exportación de azúcar, alcohol, carne y café y otros productos, después de cumplir con la seguridad alimentaria del país, no es suficiente, porque aún falta infraestructura caminera  y mejores condiciones de seguridad jurídica para el sector.

"Se nos ha presentado un desafío muy grande, pero que sin condiciones ni herramientas de biotecnología no le hacemos sobra a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay ", aseguró

En su criterio, Bolivia no cuenta ni con la logística ni con las carreteras expeditas, meno puertos para salir a ultramar en las mismas condiciones que los grandes agroproductores de la región.