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El reporte de la Comisión de Venecia sobre la reelección indefinida del presidente Evo Morales, metió en los debates políticos y quitó protagonismo a los alegatos orales que se producen en la Corte Internacional de Justicia en La Haya. Ayer, opositores y oficialistas se lanzaron acusaciones mutuas sobre este reporte de un grupo especializado de jurisconsultos europeos.

Los ministros de Defensa y de la Presidencia, Javier Zabaleta y Alfredo Rada, respectivamente, se lanzaron contra el informe de esta comisión. Zabaleta dijo que no es posible que un organismo multilateral como la OEA pueda acudir a una comisión europea para que le interprete un documento elaborado por los países miembros del Pacto de San José y que el informe de la comisión no es válida porque no existe relación de su trabajo con la institucionalidad nacional del Tribunal Constitucional.

Alfredo Rada, con documentos en mano dijo que la Comisión tiene un carácter consultivo y no es resolutivo; además dijo que es imposible que una autoridad como el secretario de la OEA pueda hacer peticiones a esta comisión que solo es activada por petición de alguna entidad de la comunidad europea y no por un organismo fuera del Viejo Continente. “Por eso creemos que esto huele a mentira del señor Tuto Quiroga”, dijo.

Se acata o no
Pero los opositores no dejaron escapar la oportunidad, el diputado Gonzalo Barrientos dijo que sería paradójico que el Gobierno de Evo Morales acuda a un tribunal internacional para llevar a Chile al banquillo y que en su caso personal desconozca una resolución de una comisión que es parte, en su opinión, de la comunidad europea.

El expresidente Jorge Quiroga, recordó que las distintas sanciones para el Gobierno de Nicolás Maduro nacieron precisamente de las recomendaciones que realizaron los miembros de la Comisión de Venecia y que esta vez tampoco será la excepción y validó plenamente que el pedido se hizo a sugerencia suya.

Pero no solo los políticos, la Iglesia a través de un comunicado también se pronunció sobre el reporte, lo que provocó la reacción de los políticos del oficialismo que fustigaron nuevamente a los prelados.

Los derechos humanos han tenido un cambio muy importante en los últimos años, refiere el documento eclesial y recuerda que al inicio, cuando se hizo la Declaración Universal de los Derechos Humanos estaba bastante claro que quienes podían ser objeto de vulneraciones de sus derechos eran los ciudadanos y que quien vulneraba era el Estado. Esa era la premisa.

Lamentó que en este tiempo se fuera tergiversando y se llegó al punto que puso el Gobierno.

Mar por territorio

Al mismo tiempo entró en debate la posibilidad de un intercambio territorial entre Bolivia y Chile como forma de negociación después del juicio en La Haya.

En La Haya, el senador Jorge Pizarro, dijo que podría hablarse de una negociación entre los dos países y que si Bolivia quiere una parte del territorio, debería pensar en un intercambio, pero sin obligar a nadie.

Esta propuesta obtuvo respuesta del ministro de Defensa de Bolivia, Javier Zabaleta, quien dijo que en un escenario posterior a La Haya, todos los argumentos y las posibilidades  están sujetas a negociación, pero que hablar en este momento no es posible porque debe existir una resolución de los jueces.

Los opositores lanzaron el desafío a Chile y el diputado Amilcar Barral dijo que no es posible asegurar nada con ese país porque en otras oportunidades ya hubo ese tipo de estrategia y recordó que en 1975, el denominado “abrazo de Charaña” exploraba un intercambio territorial como forma de solución, pero que el mismo se desvaneció por decisión de los chilenos.