Mientras Europa refuerza sus operativos contra presuntos miembros del yihadismo con más de 27 detenidos en Francia, Bélgica y Alemania, el mundo musulmán salió a las calles en protesta contra las caricaturas de Mahoma de la polémica revista Charlie Hebdo.

Los dirigentes europeos están preocupados por el posible efecto mimético que puedan tener los atentados de París. Responde a ese temor la ofensiva de la Policía belga, con tres operaciones simultáneas iniciadas el jueves y que han provocado la muerte de dos terroristas, 13 arrestados y la incautación de armas. La Fiscalía solo ha presentado cargos contra cinco de los detenidos. El resto no será procesado.
“Este grupo estaba a punto de realizar ataques para matar policías en las calles. Estaban preparados para actuar en las próximas horas o días”, aseguró a la prensa el fiscal federal belga, Eric Van Der Sypt.

Entretanto, miles de personas se manifestaron en el mundo musulmán tras la tradicional oración del viernes contra la publicación de una caricatura del profeta Mahoma en el semanario satírico francés Charlie Hebdo, protestas que dejaron al menos cuatro muertos en Níger.

En este país africano, las protestas se saldaron con la muerte de cuatro personas y 45 heridos, así como con el incendio del centro cultural francés de Zinder, segunda ciudad del país, y el saqueo de tres iglesias.
Miles de fieles salieron a la calle en las grandes ciudades de Pakistán, donde el Parlamento condenó por unanimidad la publicación de "caricaturas blasfemas".

En Karachi, las protestas degeneraron en una confrontación con la Policía cuando los manifestantes intentaron aproximarse al consulado francés y un fotógrafo de la agencia AFP resultó herido de gravedad.
Varios miles de personas tomaron también las calles de la capital de Mauritania, Nuakchott, donde quemaron una bandera francesa. El jefe de Estado, Mohamed Uld Abdel Aziz, condenó a su vez el "terrorismo" y las "viles caricaturas".

En Dakar, donde protestaron unas mil personas, también se quemó un estandarte francés. También se registraron protestas en Sudán y Malí.
Aunque muchos gobiernos de los países musulmanes condenaron el atentado del 7 de enero contra Charlie Hebdo, en el que murieron 12 personas, manifestantes homenajearon a los autores de los ataques.
La redacción del semanario Charlie Hebdo eligió una caricatura de Mahoma con una lágrima en los ojos mientras sostiene la pancarta Yo soy Charlie para su primera portada tras el atentado que le costó la vida a cinco dibujantes y a otras seis personas.

La Unión Mundial de Ulemas, con sede en Catar y dirigida por el predicador Yusef al Qaradawi, instó a manifestarse pacíficamente y criticó el "vergonzoso silencio" de la comunidad internacional sobre ese "insulto a las religiones"