Parece que vino a este mundo con un pie en la incubadora y con el otro en un avión, porque viaja demasiado y pretende seguir haciéndolo; sus ojos pardos han visto las Américas, Europa y Asia. Donde va, habla de la cultura nacional y le ha tocado discutir sobre la ubicación del país. Una vez alguien le dijo que Bolivia quedaba en África. Pensó: “¡Qué locura!” y le respondió que estaba en Sudamérica.

Su vida

Ilssen Danitza Olmos Ferrufino nació hace 27 años en La Paz, pero vivió en Tarija. La primera vez que agarró una maleta fue para atravesar el Atlántico y posarse sobre España. Y no paró. Siempre pasó su vida de aeropuerto en aeropuerto. Le tocó respirar en un país diferente ya sea por cuestiones familiares, laborales o simplemente por placer.

Ha podido palpar los contrastes que tiene este mundo, desde el encanto de la vieja Europa hasta las extrañas costumbres del sur de Asia o los Emiratos Árabes Unidos. Y se desenvuelve muy bien porque habla español, inglés, portugués, francés y chino mandarín, y conoce algo de italiano, latín, árabe e hindú.

Estudió Ingeniería en Telecomunicaciones y Redes, con un masterado en Administración de Negocios Internacionales en Santiago de Chile. Y ejercerse su profesión en una empresa internacional con sede en Chile. Habla con empresarios que están dispersos en varios lugares y ¡hasta envía correos en chino!

Su filosofía

Cree firmemente en la globalización, pero va más allá de eso: “Vivimos en un mundo con demasiadas fronteras. Creo que podemos disolverlas, encontrarnos como seres humanos y aportar desde nuestro espacio de influencia. Debemos expandir la mente”.

Dice que un latino puede aprender mucho de un nórdico o viceversa. Eso, para ella, es fabuloso, porque “uniría naciones y nos volvería más humanos”. Ahora ya marcó una nueva ruta: Polonia. Allí su ser “desaparecerá” para llamarse Bolivia en el Miss Supranational (ya no irá al Miss Tierra como se había anunciado). Eso será en Polonia, a fin de año.