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Su nombre suena mitológico, pero encierra una gran verdad que plantea mayores exigencias para la competitividad de las empresas. 

Son “tiempos de unicornios”, dice el experto peruano Eleodoro Ventocilla, haciendo mención al título del libro donde analiza las experiencias de éxito de empresas innovadoras de crecimiento exponencial e impacto global como Facebook, Amazon, Alibaba, YouTube, Calico, Tesla, SpaceX, Uber, Airbnb, Snapchat, Sofftek, OLX, entre las cerca de 240 que han surgido en los últimos años. 

Mientras que el promedio estimado actual para lograr valoraciones de mercado superiores a los $us 1.000 millones es de seis años, las firmas unicornio alcanzan esas cifras en cortos lapsos, de apenas un par de años. Eso es posible, según Ventocilla, debido a la manera en la que están organizadas, a las prácticas de innovación creadora de valor que usan, al modelo gerencial que aplican y al énfasis que ponen en acelerados procesos de formación de capital. 

Ventocilla, quien es presidente de la consultora peruana DKV Group, especializada en planeamiento estratégico, participó en Santa Cruz de un programa de capacitación denominado El camino del Unicornio: Capacidades y competencias para la práctica innovadora, que contó con la certificación de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz). 

¿Cómo logran crecer tan rápido estas empresas unicornio? 
Han prosperado en lugares donde se brindan las condiciones óptimas para el emprendedor, lo que se llama ecosistemas de innovación. Están relacionadas con instituciones puente y a través del Gobierno reciben una serie de beneficios y facilidades. En nuestros países aún es  difícil de encontrar buenos ecosistemas de innovación. Destaco la iniciativa de Unifranz, que está haciendo un esfuerzo para crear ese ambiente.

¿Cómo aprovechar la experiencia de esas compañías?
Primero hay que ubicarse y ver cuánto nos falta por mejorar. Depende mucho del grado de decisión que pongamos para seguir el camino exitoso que recorren esas empresas. Tenemos muchos recursos disponibles en el mundo. La gente se equivoca cuando piensa que hay que ser rico para aspirar a ser una empresa unicornio. Hay mucha información y dinero disponible en capitales de riesgo para ponerlos en ideas que valgan la pena, pero la gente no los busca. Lo que está creando la riqueza ahora es el capital intelectual, y eso está impulsado por el talento humano.   

¿Qué desafíos tienen las empresas y emprendedores?
Para las empresas que ya existen, el primer desafío es superar los hábitos. A veces hay que desaprender cosas. El siguiente reto es hacer un viaje de transformación digital y luego se requiere también un cambio cultural. Es decir, si la innovación no se valora como mecanismo para crear valor económico, de nada sirve que se compren los mejores softwares del mundo. Y para las nuevas empresas o emprendedores, la idea de hacer negocios sin activos físicos ya debería entusiasmar a mucha gente. Hay  emprendedores que piensan primero en tener una oficina bonita.  Deberían recordar que Amazon comenzó en un garaje.  No se arranca de los activos físicos, sino más bien de los activos intelectuales. 

¿Qué proceso hay que seguir para tener éxito con el inicio de una compañía?
Para medir el éxito hay que pasar por cuatro horizontes. Primero, encontrar una idea que realmente ponga en la realidad algo que no estaba antes. Hay que ser creativo en ese sentido.  Segundo, agregarle valor a esa idea, o sea hacerla productiva. Tercero, llevarla al mercado y obtener recursos para sostenerla. Cuarto, una vez la idea está en el mercado hay que asegurarse de compartir ese valor con todos los que ayudaron a llevarla adelante. 

¿Hacia dónde va la tendencia de las unicornio?
Las empresas tradicionales están desapareciendo (de su naturaleza original) o modificándose. Entonces, vamos hacia una época distinta en donde va a dominar la robótica en los procesos industriales. La inteligencia artificial estará más presente. Irán apareciendo más empresas unicornio en sitios con ecosistemas de innovación.