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En 1980 irrumpió en las pasarelas locales una hermosa morena de grandes ojos negros y amplia sonrisa; alta (1,78 m) y de escultural figura, que ganó los títulos regionales y nacionales de belleza más importantes y nos representó en el competitivo Miss Universo. Ella es Sonia Pereyra Parada, que se convirtió en aquellos años en el símbolo de la belleza oriental, de atractivo caminar, frondosa cabellera oscura y, sobre todo, de gran simpatía.

Luego de entregar la corona a su sucesora, en junio de 1982, se casó con Jorge Gil Suárez, figura de la TV y la radio, con quien formó una sólida familia, que la integran sus hijos Fernando, Ariadna, Jorge y Leonardo. Es bachiller 1977 del colegio Alemán y abogada, profesión que ejerce y que la apasiona, además de trabajar en marketing de la revista deportiva De Primera.

Sonia en brazos de su madre, ‘Chinga’ Parada, cuando solo tenía un añito

 

Con su familia, Sonia (primera de la izquierda), junto con sus padres, ‘Chinga’ y ‘Pepe’ Pereyra, y sus hermanos, Roxana, ‘Gringo’, Viviana, ‘Anita’ y José Ernesto
Feliz, cuando tenía un año y tres meses

 

Momento triunfal, luego de ser elegida miss Bolivia 1980, en el Mau Mau, junto con Gloria Suárez de Limpias e integrantes de la Cámara Junior de Santa Cruz
Cuando tenía cuatro años, en el kínder vestida de japonesa

 

A sus seis años, disfrazada de bahiana
En la actualidad, Sonia (tercera de la derecha) junto con su esposo, Jorge Gil, y sus hijos, Fernando, Ariadna, Jorge y Leonardo

 

En 1980, luego de ser elegida miss Bolivia, fue imagen de la Academia de Fútbol Tahuichi, invitada por Roly Aguilera