El presidente del Estado, Evo Morales, volvió a ser duro y crítico con la institución policial, que ayer realizó un acto en el hangar 51 del aeropuerto El Trompillo para inaugurar las instalaciones remozadas desde donde opera la unidad del Servicio Aéreo Policial.

“Hay policías que venden información”, aseguró el jefe de Estado, pocos minutos después de iniciado su discurso, que comenzó recordando que la institución que viste el verde olivo cuenta con equipamiento suficiente, pero que arrastra el problema de una mala imagen ante la población, “por la culpa de algunos malos policías”.

Morales señaló que en otros países los policías son incorruptibles y se preguntó: ¿cómo extirpar de la institución a estos malos elementos?

Poder al subalterno
Como parte de las críticas de Morales al sistema de corrupción que existe, dijo que no era posible que los efectivos de bajo rango no tengan la autorización para denunciar a sus jefes si cometían actos ilícitos.

En este contexto, propuso premiar a los subalternos que se animen a denunciar los actos de corrupción de sus superiores, actitud que dijo no debe presentarse solo en la Policía, sino que también planteó este reconocimiento para todo aquel servidor público que denuncie los actos irregulares que provocan una mala imagen del país.

Finalmente, el presidente se volvió a quejar de la administración de justicia, ya que, indicó, esta instancia no acompaña el trabajo policial y denunció que para conseguir la libertad de los detenidos, se debe pagar a jueces y a fiscales.

Cumbre con la corrupción
Un gabinete ampliado, que puede reunirse en las siguientes semanas, será el encargado de definir dónde y cuándo se lleve adelante una cumbre en contra de la corrupción, aspecto que fue planteado por Evo durante su discurso.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, fue el encargado de indicar que este encuentro interinstitucional será una realidad dentro de poco, ya que, explicó la idea de hacer una cumbre de justicia fue descartada por el momento, en el entendido de que la corrupción es un problema transversal.

“La corrupción está presente y ha penetrado varias instancias del aparato estatal no solo nacionales, sino también subnacionales”, acotó el ministro