Más de 400 vehículos estaban formados a ambos lados de la vía central del cambódromo (entre 7º y 8º anillo) a la espera de ser registrados y recibir la viñeta B-Sisa que será exigida para la carga de combustible en los surtidores del país.

Muchos tuvieron que llegar a este lugar cerca de la medianoche para ganarse un espacio y estar entre los primeros para ser atendidos por los funcionarios de Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) que son los encargados de verificar la documentación exigida para luego entregar la roseta.

La molestia de algunos conductores pasaba por que consideraban insuficiente el número de funcionarios que hacían el control respectivo. "Es una desorganización total. Uno quiere cumplir pero no le dan las facilidades al ciudadano", se quejaba Javier Vásquez, mientras esperaba su turno para ser atendido.

El proceso para la identificación no dura más de cuatro minutos. Primero se registra el vehículo y se procede a tomarle una fotografía; después se saca una foto a la placa para luego colocar el sticker de control que es de color verde y que tiene un chip en su interior.

Esta medida, que es a escala nacional, surge para evitar el contrabando y mal uso del combustible, además de registrar la cantidad de litros que requiere cada motorizado. La entrega continuará este mes y es probable que se prolongue.