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"No es necesario que países amigos nos den recados. No es necesario", afirmó el ministro del Interior de Chile, Jorge Burgos, ante el pronunciamiento de apoyo que los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y Ecuador, Rafael Correa, dieron a la causa marítima. 

Agregó que "a mí me parece que estando un asunto en sede de un tribunal (La Haya), y siendo un tema en que Chile siempre ha demostrado su voluntad de buscar un dialogo". No descartó que exista una reacción de la presidenta Michelle Bachelet. 

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Mañana la mandataria de Chile realizará una visita oficial a la capital ecuatoriana, donde quizá, dijo el ministro, haga conocer su malestar por el nuevo respaldo público a la causa marítima boliviana, que se ventila en la Corte Internacional de Justicia (CIJ). 

"Siempre (Bachelet) donde va manifiesta la postura de Chile respecto del tema de la pretensión injustificada de soberanía de Bolivia", concluyó Burgos, tras una reunión con líderes políticos en "La Moneda". 

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Al cierre de la II Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático realizada en Tiquipaya, Cochabamba, Correa manifestó que la demanda boliviana es "justa" y apeló a que el diferendo "se resuelva por los medios pacíficos".

"Nuestro corazón para que se resuelva esto por los medios pacíficos, como está ocurriendo felizmente entre dos países que queremos mucho: Bolivia y Chile", expresó y recibió el masivo aplauso de todos los presentes. 

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Mientras que Maduro, repitió los dichos de su antecesor, Hugo Chávez, y manifestó su esperanza de que en 2025, al cumplirse el bicentenario del país vecino "vayamos juntos a bañarnos en una playa boliviana (…) solo a través del diálogo y del derecho internacional será posible esa conquista".

Hoy se conoció que Chile optará por una estrategia más precisa y pedagógica, que contempla desde la creación de un consejo de historiadores premiados, hasta la contratación de una consultora de comunicación.