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El semanario satírico Charlie Hebdo volvió este 25 de febrero a los kioscos franceses siete semanas después de los atentados que provocaron la muerte de buena parte de su redacción.

El número 1.179 de la publicación editada desde 1992, que trata de recuperar el ritmo normal con menos referencia a los integristas islámicos que provocaron los atentados, tiene una tirada de 2,5 millones de ejemplares, frente a los 8 millones del que publicaron una semana después de los trágicos hechos, un récord de la prensa francesa.

Es el comienzo de una nueva era para la publicación, que se hizo famosa a nivel mundial tras el brutal ataque en su contra.

Más seguridad 

El nuevo director de la revista es Riss, nombre con el que se conoce a Laurent Sourisseau, de 48 años, que aún debe llevar el brazo derecho en cabestrillo, por la bala que le metieron en el omóplato los terroristas que asesinaron e hirieron a sus colegas.

Riss cuenta que si bien estaban acostumbrados a la protección, tras el incendio de la redacción hace un par de años lo de ahora es distinto. “Hay dos tipos armados en la planta baja y otros dos delante de mi puerta”, indica resignado Riss.

La redacción ha trabajado tras los atentados en la sede del periódico ‘Liberation’ pero a partir de ahora tendrán su propio local, un elegante chalet en una calle privada de la Colina de Montmatre. “Ha sido la seguridad la que ha decidido la ubicación” ha relatado el director a Le Monde.

Recuperar el ritmo normal

El nuevo número de la publicación satírica lleva como titular "Charlie Hebdo vuelve de nuevo" y con caricaturas en su portada de Nicolas Sarkozy, un yihadista, el papa o la líder ultraderechista Marine Le Pen.

Todos ellos están dibujados como perros que corren tras uno de menor tamaño que lleva en su boca un ejemplar de la revista, en una caricatura firmada por el dibujante Luz.

En su interior, "Charlie Hebdo" tiene numerosas referencias al atentado sufrido el pasado 7 de enero, cuando los hermanos Kouachi mataron a doce personas en la sede de la revista, entre ellos cinco de sus principales dibujantes. Pero sus responsables afirman que quieren recuperar el ritmo normal de la publicación, lo que presupone diversificar el blanco de sus críticas, frente al casi monográfico número del pasado 14 de enero.

En su editorial, el nuevo director de la revista, Riss, ataca a quienes "nunca dudan" y a aquellos que han podido considerar que la forma "provocadora" de actuar de "Charlie Hebdo" ha servido de caldo de cultivo a los atentados.

"Todo el mundo ha apoyado a Charlie (...), pero pocos estarían dispuestos a dibujar y publicar una caricatura blasfema", asegura el director, que considera que "la masa apoya a Charlie como apoya al toro en la plaza".