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Es normal que los nervios del día de la boda estén a flor de piel a medida que se acercan los minutos para llegar al altar. Lo que no lo es, es que justo ese día, la novia tenga que pasar por sofocones por una trancadera para llegar a la iglesia. Eso le sucedió a Alma Santiago.

El hecho se dio en Oaxaca, México. Alma ya había salido retrasada del salón y junto a su primo se dirigía a la iglesia. Lo que jamás imaginó es que hubiera quedado varada a kilómetros de llegar. Desesperada, se bajó, intentó hacer parar a varias motos que hacían zig zag.

 

Luego de varios intentos, un 'buen samaritano' se detuvo, accedió a que la novia montara atrás y aceleró para salvar la situación. Su novio ya la esperaba nervioso en  la puerta de la iglesia, cuando de pronto apareció Alma, montada en la 'moto salvadora'.

La catedral de Santo Domingo explotó en aplausos y Alma, pese a despeinarse un poco, respiró al llegar a tiempo. Al día siguiente buscó por las redes al hombre que la ayudó hasta encontrarlo. No quiso recibir ninguna compensación económica, solo admitió que fue una satisfacción para él haber ayudado a salvar la boca de Alma Santiago.

Pese a la desesperación, todo acabó en un final feliz. Foto: Internet