Escucha esta nota aquí

“Creo que el presidente (Evo) Morales es incapaz de prestarse a ese tipo de situaciones”, así se refirió el viceministro de Gobierno, Jorge Pérez, cuando fue consultado sobre las declaraciones del australiano Julian Assange, respecto de los sucesos de julio de 2013, cuando el avión presidencial fue bloqueado en los cielos de Europa.

La autoridad dijo desconocer ese tipo de versiones dentro del propio Gobierno y añadió que existe una versión pública de los hechos y que no puede ser alterada con la declaración de una persona.

Más duros fueron los diputados y senadores del MAS, quienes recordaron que no es la primera vez que se lanza una nueva versión de ese capítulo aéreo. El diputado Javier Zabaleta (MAS) recordó que hace un trimestre salió una versión y que hubo una airada protesta diplomática por eso.

Las declaraciones de Zabaleta se referían a abril de este año, cuando en Rusia se presentó el documental Terminal F y en el que Julian Assange afirmó que se utilizó la versión de que Edward Snowden estaba en el avión presidencial en julio de 2013 para distraer a los servicios de inteligencia de EEUU.

En ese entonces, la embajadora de Bolivia en Rusia, María Luisa Ramos Urzagaste, protestó por esta versión y lamentó que se juegue de ese modo con la seguridad de un mandatario.
El senador Efraín Chambi (MAS) fue más duro y dijo que se trata de una versión que no solo pretende mellar a Evo Morales, sino al Estado y que este tipo de declaraciones deben ser tomadas como intenciones de desgaste.

La misma línea
El senador Víctor Hugo Zamora (PDC) dijo desconocer la nueva versión de los hechos; sin embargo, recordó que todos los presidentes de la línea de Morales tuvieron incidentes de distinto tipo y que luego fueron descubiertos por la verdad que salió en el tiempo y, por tanto, dijo que no sería de extrañar que en esta oportunidad ocurra lo mismo.

El 2 de julio de 2013, el avión presidencial de Bolivia aterrizó de emergencia en el aeropuerto austriaco de Schwechat, luego de que cuatro países (Portugal, Francia, España e Italia) negaran su espacio para el tránsito de la aeronave boliviana