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El jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Roberto Tórrez, explicó que las lluvias caídas en los últimos días dificultan la fumigación en la ciudad contra el mosquito transmisor del chikunguña y hacen que aumenten los criaderos de larvas por la acumulación de agua.

“La lluvia afecta mucho porque interrumpe los ciclos de fumigación que estamos realizando, tenemos que fumigar cada 3 a 5 días y no se puede cumplir. Lo peor es que el agua de lluvia se acumula y se multiplican los posibles criaderos de mosquitos”, indicó Tórrez a EL DEBER.

Según el médico, la lluvia es un factor gravitante en esta época para que haya más casos de chikunguña y de dengue. “Ya estuvimos en la Villa Primero de Mayo y el barrio Porvenir, ahora toca el segundo de cuatro ciclos de fumigación, pero la lluvia imposibilita cumplir con las tareas”, dijo.

15 casos confirmados


Tórrez indicó que son 15 los casos de chikunguña confirmados en la ciudad y que los pacientes evolucionaron bien luego de la atención medica que recibieron. “Solamente requieren calmantes, son pacientes ambulatorios, están en sus domicilios y los casos corresponden a la Villa Primero de Mayo y barrio el Porvenir”, explicó.

Según el Sedes, aún no es posible la declaración de la alerta naranja en la ciudad porque los casos de chikunguña identificados fueron controlados y la capacidad de las instituciones médicas no han sido rebasada.