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El croata Pero Jelinic, de 75 años, era un aficionado a la caza que luego de jubilarse decidió emprender un viaje a Sudáfrica con un par de sus amigos.

Viajaron hasta la estancia Leeubosch, cerca de la frontera con Botsuana, donde se practica la caza legal de leones. Jelinic tenía una gran colección de cabezas de animales que contaba con varias especies y buscaba completarlo con un gran felino.

“Tenía trofeos de todo aquello que pudiera ser cazado en Croacia y Europa”, relató Slavko Pernar, uno de sus compañeros de viaje.

Luego de hacerse con la vida de un león, el cazador intentó cazar a otro más. Mientras apuntaba, sus amigos cuentan que recibió el impacto repentino de una bala. Lo llevaron inmediatamente a un hospital donde falleció por el disparo.

Las autoridades locales han empezado la investigación por homicidio culposo y posible posesión ilegal de armas de fuego. De momento no hay sospechosos y se descarta la teoría de un asesinato intencional.