Opinión

Alguien debe explicar esto

El Deber 22/7/2018 04:07

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El miércoles 18 de julio se informó en los medios nacionales que el boliviano José Arias Aguirre, de 47 años de edad, fue detenido en la región de Mato Grosso (Brasil), el lunes 16 de julio, tras del aterrizaje forzoso de la avioneta en la que llevaba 340 kilos de cocaína. 

El reporte de los medios brasileños fue publicado, entre otros, por EL DEBER, Radio Fides y Erbol, a los que acudí para contrastar datos con archivos personales en cuanto a las matrículas de los aviones involucrados en narcotráfico. Los tres medios mostraron la misma fotografía: dos personas frente a la avioneta capturada: CP 2571

EL DEBER, del 19 de julio, dice: “Hechas las primeras pesquisas y revisado el GPS de la avioneta, que tiene la matrícula CP-2571, se pudo determinar que la nave decoló desde algún punto en el país y que el cargamento que llevaba tiene un peso de 340 kilos de cocaína. El valor estimado es de más de $us 1,3 millones”. 
Erbol publicó el 19 de julio: “DGAC: tenía plan de vuelo. La DGAC a través de un comunicado informó que la avioneta Cessna 207A con Matrícula CP-2571 fue inscrita en fecha 12 de diciembre de 2012 con base de operaciones en la ciudad de Santa Cruz  y que tras cumplir requisitos técnicos y administrativos, logró renovar el certificado de aeronavegabilidad hasta el 11 de julio de 2019. El 15 de julio registró el plan de vuelo en Aasana para cubrir la ruta Trinidad-Magdalena y Magdalena-El Carmen, pero el lunes fue encontrada con sustancias ilícitas por agentes federales, luego de realizar un aterrizaje forzoso en la población de Ponte e Lacerda, distante a casi 500 km de la ciudad de Cuiabá, en el estado de Mato Grosso”. Estamos, para que quede claro, refiriéndonos a la aeronave Cessna CP-2571. 

En septiembre de 2015, la revista Caretas de Perú, en la nota de investigación titulada Narcovuelos a la boliviana, dice: “Otro accidente aéreo (como se sabe, lo más cercano a un kamikaze, aunque sea involuntario, es un narcopiloto boliviano), el 22 de agosto del año pasado, permitió tener una idea de por cuántos años Rapozo había estado vinculado con la exportación y operación de narcoavionetas. Ese día, se ubicó lo que quedaba de la avioneta CP-2571 en Boca Sanibeni, Satipo.”

O sea, esa avioneta, capturada con 340 kilos de cocaína en Brasil (Cessna, con matrícula CP-2571), que tenía “todo en regla”, no solo apareció quemada en agosto de 2014 en Perú, sino que, además, la encontraron con un muerto adentro.

Pregunta: ¿reciclan las matrículas en la DGAC? Si no es así, ¿qué y cómo hacen para volver a asignar esa matrícula, siendo que estuvo implicada en un caso de narcotráfico con muerto y todo?
Algo muy malo está pasando en la DGAC. Ya pasó lo de LaMia, lo del ‘jet’ lujoso, ¿ahora esto? Es necesario que expliquen lo que ocurre, ¿“se les pasó” el registro? ¿O alguien recibió dinero para ‘clonar’ avionetas?