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Afuera del centro de convenciones Moragrande la gente se apuraba a ingresar al salón principal, mientras los revendedores buscaban inútilmente entradas para el concierto denominado Entre padres e hijos del jueves. Adentro, a las 22:00, unas 2.000 personas recibieron primero a los jóvenes de Ch’ila Jatun y luego a sus predecesores, los Kjarkas, que hicieron una parada en Santa Cruz de la Sierra, dentro de su gira nacional.

Los ‘Ch´ila’ liberaron desde el inicio su apasionado espíritu joven, que combina el pop romántico con folclore, como en su nueva canción No llores más, una saya que abrió el show, en el que luego sonó Me cansé de amarte, que puso de pie a un público que no mezquinó aplausos para los invitados. Así, durante una hora, transcurrieron sus mejores temas, en los que mostraron un nuevo rostro de nuestra música, joven, romántica y hasta moderna. El tema Boquita de miel, que luego de Viña del Mar ingresó al cancionero popular boliviano, fue coreado de principio a fin, cerrando así una hora de show. Los chicos agradecieron a todos, en especial a su club de fans que asistió con carteles y no paró de cantar y ‘piropearlos’ y dieron paso a sus inspiradores.

Los Kjarkas
Durante 90 minutos, vestidos con sus ponchos blancos, los Kjarkas hicieron sonar con fuerza sus quenas, charangos y zampoñas e interpretaron sus grandes temas como Jilguero Flores, Tomas Orujo, Llorando se fue (que también cantaron en japonés), Saya San Andrés y Munasquechay y muchos más. En el baile, no solo los acompañó el ballet Kjarkas, sino el salón completo que se movió a su ritmo y llamadas de aplausos.

La sorpresa de la noche se dio cuando Eleonora Cardona subió al escenario y, luego de interpretar Fría, invitó al público a cantar Cumpleaños feliz a Elmer Hermosa, quien agradeció a Santa Cruz por tanto cariño y prometió volver pronto