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En 1994, en el Festifront en Yacuiba, el argentino Facundo Toro subió al escenario siendo tan solo un muchacho de 15 años, acompañado por una guitarra y un gran repertorio de folclore. Su talento y voz afinada complementaron su actuación, tras la cual se consagró como una revelación. Desde Salta conversó con Sociales&Escenas y nos contó los detalles de lo que será su participación en el 15.º Festival Internacional de Vinos y Quesos, del 16 al 18 de julio, en la Fexpocruz.

Oriundo de Salta, Toro tiene editados 11 discos, entre ellos destaca: Gritos de mi corazón. Es hijo de Daniel Toro, uno de los históricos exponentes del folclore del vecino país, quien hizo popular e indeleble el tema Zamba para olvidar.

Sobre el hecho de construirse una carrera teniendo de referencia la gran figura de su padre, asegura que no tuvo problema. “Cuando yo comencé mi carrera, él ya no participaba en los escenarios. Yo no busqué copiarlo. Llevo mucho de él, pero tenía que demostrar que no solo era el hijo de Daniel Toro”. Además explica que su propuesta musical es arriesgada, pues intenta revitalizar el género folcórico.

El show que presentará a los cruceños será variado. “Es difícil explicar mi repertorio, es amplio y abierto. Yo no subo al escenario para cantarle a una mujer y conquistarla, le canto a la familia, así que hay temas románticos, bailables como chacareras y otros ritmos”.

Admirador de los Kjarkas y Tupay, el folclorista que participa en los festivales más grandes de Argentina, está entusiasmado por su visita a Santa Cruz.

“Es un orgullo visitar este país hermano. Espero llegarle al corazón cuando esté frente a ustedes. Que mis canciones queden, porque uno pasa por la vida, pero las canciones quedan. Los lindos momentos hay que disfrutarlos y yo voy a eso, a divertirme. Espero estar unos días antes del festival para conocer la ciudad, por fin tengo el gusto de ir a tu tierra”