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“Año nuevo, vida nueva”, es una de las máximas más escuchadas durante los últimos días del año y hay quienes piensan tomarse esta frase al pie de la letra aprovechando los días festivos acudiendo a cuanta reunión aparece con la familia, los amigos y los colegas de trabajo. Los banquetes y cócteles característicos de diciembre pueden sobrecargar el estómago y pasarle la factura antes de que termine el año. 

En las siguientes líneas se dan las pautas para aprender sobre qué combinaciones de alimentos hacer, cómo diseñar un menú rico que no sea dañino, cuánto y qué beber y có-mo depurar el organismo después de abusar con los dulces navideños, el chancho relleno y el brindis.

1.- Cuidar el orden en el que se come. Además del tipo de alimentos que se combine en el  menú navideño, es importante tener en cuenta el orden en el que se los consume, ya que los nutrientes de cada alimento necesitan de una serie de enzimas para ser digeridos. Lo ideal es comenzar cada comida con una ensalada a base de vegetales frescos que preparan el estómago y lo estimulan para recibir alimentos más pesados. En caso de mezclar en una misma comida hidratos (arroz, papas) y proteínas (carnes, queso), es mejor  consumir primero las proteínas y luego los hidratos de carbono. Ambos pueden estar acompañados por hortalizas frescas o cocinadas que colaboran en la digestión, pero ojo, sin agregarle muchas salsas sobrecargadas de especias.

2.- Ojo con las mezclas. Procure no mezclar demasiados hidratos de carbono con muchas proteínas. Juntos, estos dos tipos de alimentos le suponen un tremendo esfuerzo digestivo al estómago. Eso se traduce en pesadez, dolor abdominal, gases, ardores y demasiadas calorías. Las mezclas  son  contraproducentes para el organismo. La nutricionista Rita Medina señala que las grasas (por ejemplo, el cuero de lechón) tardan en digerirse entre ocho y 10 horas, los carbohidratos (panetón) dos horas y las proteínas (carne de pollo o pavo) cuatro horas. Cuando estos se mezclan le dan demasiado trabajo al estómago. 

3.- Alerta con alimentos de dudosa procedencia. El director regional del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria  (Senasag) Miguel Barrientos, recomienda tener cuidado con los alimentos que se comercializan en centros de abastecimiento, puesto que aparecen marcas de alimentos, sobre todo embutidos, de procedencia dudosa o que entran a Bolivia por contrabando y por lo tanto no cuentan con un registro sanitario. Un alimento en mal estado o vencido puede echar a perder la cena de Nochebuena. 

4.- Evite cenar muy tarde o irse a acostar ni bien comió. Tenga en cuenta que las comidas y reuniones de fin de año se dan, por lo general, en la noche  y la energía que proveen los alimentos debe ser gastada, si no se gasta se guarda en el organismo como grasa. Los especialistas en nutrición saludable aseguran que no es recomendable cenar tarde (planifique la comida de Nochebuena mucho antes de la medianoche) y no se vaya a dormir tras concluir la cena.

5.- Menos azúcar es mejor. La ingesta de postres no debe sumarse a los carbohidratos y grasas. Es mejor reemplazar tortas y chocolates por algo más liviano como gelatinas para no contener mucha cantidad de azúcar. Si usted no puede evitar los postres opte por una porción pequeña o por compartirlos con alguien.

6.- Elija carne blanca en lugar de roja. Si usted es quien prepara el menú es aconsejable tomar en cuenta comidas que no sean tan pesadas. Las carnes blancas como el pavo o el pollo son una alternativa para sustituir la carne de cerdo.

7.- No se abstenga de comer durante el día para cenar sin remordimiento. No se salte las comidas, el apetito es un estímulo que se acumula. No cambie sus hábitos pensando en las reuniones nocturnas ni tampoco crea que el dejar de comer durante el día le dará licencia de cenar demasiado. La nutricionista Roxana Alba López asegura que se deben respetar los horarios. 

8.- Prefiera bebidas destiladas en lugar de fermentadas. Las bebidas alcohólicas también son parte de las festividades. Opte por las destiladas como el ron, whisky, tequila o singani, sin excederse de dos vasos. Evite las bebidas fermentadas como el vino, la cerveza o la sidra. 

9.- Que los niños cenen otro menú y más temprano. En el caso de los niños la cena debería servirse en un horario acorde a sus hábitos. La nutricionista Lourdes Erazo aconseja preparar carnes magras acompañadas de verduras sin salsas añadidas, al igual que la sustitución de gaseosas por bebidas naturales.

10.- Cómo desintoxicarse el día después de la comilona. Es importante mantenerse hidratado para depurar el organismo, es decir, tome bastante agua que es el mejor desintoxicante para el cuerpo. A esta medida agregue muchas verduras en la sopa, semillas como linaza y chía en el refresco, alimentos ricos en fibra como avena, infusiones de cedrón y manzanilla y alimentos como las achojcha, el zuchinni y la berenjena, pues estos último actúan como escobas que barren con lo malo.