Santiago Limachi tiene un deseo. Cuando los primeros rayos del alba desbordaron el hermoso horizonte del salar de Uyuni, Santiago Limachi entregó al Sol su pedido.

Este poblador del municipio potosino Tahua, igual que otros del lugar, confiesa haber pedido que Evo Morales siga en el poder —indefinidamente— y que el bienestar económico llegue a los Limachi. Con las manos arriba y soportando frío que corta la piel, los pobladores del salar, junto al mandatario, recibieron el año nuevo andino amazónico 5.543 sobre una espectacular alfombra salina. Así se vivió la ceremonia en la isla Incahuasi, entre lo ritual y lo político.

Todo estaba oscuro. El frío era un tormento. Esa fue la antesala al festejo. El presidente Morales llegó a las 6:40 en el helicóptero 007 de la Fuerza Aérea Boliviana. Este pueblo lo esperaba, incluidos los turistas.

Aterrizó, recibió el parte militar y luego esperó de pie a que los rayos solares aparezcan. Firmes, lo acompañaron los ministros de Hidrocarburos, Luis Sánchez; de Transparencia, Lenny Valdivia; de Comunicación, Marianela Paco, y de Justicia, Virginia Velasco, y los viceministros de Descolonización, Félix Cárdenas, y de Justicia Indígena, René Martínez.

A las 7:12 los primeros rayos solares despuntaron para la apoteosis que la política propició alrededor de una costumbre ancestral. Manos levantadas y súplicas al Inti Sol, dios aimara que encarna el astro rey.

Los pobladores del lugar tenían un pedido en general. Sí, una petición más política que se comprobó cada vez que se preguntó a algún lugareño cuál era su deseo: “que el Evo siga en el poder más allá de 2020”. Y lo ritual pareció un mitin del partido. O quizás fue ambas cosas. “Este cambio no puede interrumpirse, debe seguir”, respondió Luis Valentín, otro poblador de Uyuni.

Pedidos partidistas o no, por ahora la Constitución limita a una sola reelección continua la posibilidad de candidatear del presidente, instancia que, conforme a un fallo del Tribunal Constitucional, fue usada en octubre de 2014. A eso se suma la crítica de líderes opositores, como Samuel Doria Medina o como Jorge Quiroga, que acusan una vocación totalitaria en Evo para eternizarse en el poder como si fuese un monarca.

“Más allá de 2020”
Pero de críticas y de impedimentos ni se habló en Uyuni. Todo lo contrario, los discursos abrieron el paraguas para la reelección indefinida.

El alcalde de Tahua, Jhonny Mamani, machacó con lo mismo. En su discurso, Mamani le dijo a Morales que postule a la “reelección indefinida”. “Hermano presidente, usted debe seguir conduciendo este proceso de cambio más allá de 2020. Gracias por este cambio y le transmito el deseo de esta población”, pidió el alcalde.

El munícipe de Llica, Édgar Vidaurre, expresó lo mismo. Quiere que Morales vuelva a postularse, pero le sugiere que busque la reelección indefinida. “Estos cambios no pueden paralizarse, deben seguir, y solo seguirán si usted sigue al mando, presidente”, insistió.

Morales oyó los pedidos con cautela. No los rechazó, tampoco los aceptó. “Provocarán que la derecha critique por el pedido de reelección, pero sabemos que el país cambió mucho durante nuestra gestión, una gestión de los movimientos sociales”, dijo el presidente.

Luego del acto del Viceministerio de Descolonización, Morales se marchó en el mismo helicóptero en el que llegó. Se fue hacia Villa Montes. Todos se fueron ya. Las autoridades y los pobladores, incluso Santiago Limachi. Lo que falta ver es si los pedidos hechos al Inti Sol se cumplen. Cuando toque, la política decidirá si Evo Morales puede disputar un cuarto mandato