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Los presidentes chino, Xi Jinping, y el taiwanés, Ma Ying-jeou, se reunirán el sábado en Singapur, una reunión sin precedentes desde el final de la guerra civil en 1949.

"El objetivo de la visita del presidente Ma es garantizar la paz y mantener el status quo del estrecho", declaró el martes por la noche en un comunicado el portavoz del presidente taiwanés, Charles Chen.

Se tratarán de "señor"

Xi Jinping y Ma Ying-Jeou se tratarán de "señor" en su histórica reunión en Singapur, obviando así en sus respectivos saludos el cargo de ambos. Se trata de un acuerdo, anunciado este miércoles por Pekín, que busca evitar cualquier detalle que pueda hacer pensar que China considera a Taiwán como un estado independiente y dejar claro que el principio de "una China" es aceptado por ambos dirigentes.

Y es que este es uno de los puntos de fricción entre Pekín y Taipei desde 1949, después de que los comunistas dirigidos por Mao Zedong derrotaran al nacionalista Kuomintang encabezado por Chiang Kai-Chek en la guerra civil china y estos últimos se refugiaran en la isla de Taiwán.

Desde entonces, el Gobierno chino trata a la isla como una región del país, a pesar de que disfrute de un sistema político diferente, y alude a su presidente como "líder taiwanés", sin especificar nunca su cargo, y hasta ahora, en más de 60 años, no se había producido un encuentro como el que sucederá el sábado.

Chen precisó que "no se firmará ningún acuerdo ni se difundirá ningún comunicado común" durante este inesperado encuentro, en el que Ma y Xi se contentarán con "intercambiar sus posiciones sobre los asuntos bilaterales".

La agencia de prensa oficial Xinhua (China Nueva) presentó el encuentro como una etapa histórica en las relaciones de ambas partes.

"En los últimos siete años" ambas "partes reforzaron la confianza mutua y abrieron la vía a un desarrollo pacífico", dijo el director de la oficina de asuntos taiwaneses de China, Hang Zhijun.

Numerosos expertos de las relaciones entre ambos consideran que la reunión es un intento chino de apoyar al Kuomitang, en el poder, en vistas a las elecciones presidenciales de enero próximo.

El presidente taiwanés tiene previsto ofrecer el jueves una rueda de prensa, según su portavoz.

Los partidos opositores en Taiwán, preocupados por estas discusiones bilaterales, llamaron a manifestarse el miércoles frente al parlamento.

Estados Unidos, por su parte, acogió con cautela el anuncio del encuentro y espera ver los resultados de la reunión.

Saludamos "los pasos que se han dado a ambos lados del estrecho de Taiwán para intentar reducir las tensiones y mejorar las relaciones" bilaterales, dijo el portavoz Josh Earnest.

El Kuomintang (KMT), partido de Ma, gobierna Taiwán de manera casi ininterrumpida desde el final de la guerra civil china en 1949. Desde 2010, intenta mejorar las relaciones con Pekín, si bien este último considera la isla como una parte integrante de su territorio.

Taipéi y Pekín firmaron en junio de 2010 un acuerdo marco de cooperación económica. Esta política de acercamiento está impulsada por Ma Ying-jeou, quien fue escogido en 2008 al frente de la isla y reelegido en 2012.
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