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Bolivia iniciará un año electoral con poca renovación política en los cuadros opositores y la concentración de poder le pasará la factura al masismo nacional que verá afectado su poder en las elecciones regionales. Ese es el pronóstico que hacen, por separado, los politólogos Marcelo Silva, Jorge Komadina y Luis Andia.

Marcelo Silva, analista político de La Paz, dijo que los comicios del 29 de marzo se convertirán en una especie de ‘incubadora’ no solo para la oposición política, sino también para el partido de Evo Morales porque apuestan al resurgimiento de nuevos líderes a escala regional y municipal, con proyección hacia el 2019, a pesar de que en sus cuadros no reflejan una renovación de candidaturas.

“El país perdió las esperanzas en la Asamblea Plurinacional porque el MAS captó los espacios a través de los los dos tercios”, dijo y explicó que una de las vertientes para generar nuevos líderes son las elecciones departamentales, municipales y los sectores sociales, aunque, según él, esta posibilidad es “casi nula” porque la mayoría está controlada por el masismo.

Por su lado, el cochabambino Jorge Komadina opinó que los impactos de la conformación de los poderes regionales y municipales no modificará el campo político nacional que está bajo el poder del MAS, pero puede introducir ciertos elementos novedosos en algunas alcaldías o gobernaciones.

“A?pesar de la importancia de las elecciones, no se tocará la tendencia política del país”, afirmó Komadina, al hacer referencia a algunos candidatos experimentados, como Rubén Costas, Ernesto Suárez, que se presentan en busca de una nueva elección en las gobernaciones de Santa Cruz y de Beni; Percy Fernández y Luis Revilla, que pugnarán por otro mandato en los municipios cruceño y paceño