Escucha esta nota aquí

Luego de que O Globo informara sobre el interés que tiene Petrobras por disminuir los volúmenes que compra de gas boliviano, el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, mostró un panorama alentador con respecto a las exportaciones del energético al vecino país.

“Cuando se abre el mercado de Brasil se da paso a la competitividad, este hecho es una oportunidad para el gas boliviano, que será comercializado con las empresas privadas de Brasil, entre las que figuran operadoras, distribuidoras, termoeléctricas, gobernaciones, petroquímicas, ya no a un precio de $us 6 el millar de BTU, sino que habrá la posibilidad de negociarlo a un mejor precio”, explicó Sánchez.

Los actuales precios del gas solo permiten a Bolivia beneficiarse del margen de utilidad de frontera; mientras que al interior de Brasil, los márgenes de utilidad serán aún mayores, reveló.

El ministro además dijo que los próximos contratos con Brasil serán: uno con la estatal Petrobras y los otros con las empresas privadas. En la actualidad, la petrolera brasileña vende el gas que compra de Bolivia a las industrias de San Pablo a un precio duplicado del costo real.

“Ahora, ante esta coyuntura, YPFB debe ser un actor importante en la venta y distribución en Brasil para tener márgenes adicionales de ingresos, por ello es una buena oportunidad de negociar el gas natural directamente con las empresas privadas a un precio mayor, introduciéndose en el interior de ese país, negociando directamente, sin intermediarios”, dijo Sánchez.

Prórroga y nuevo escenario

En contacto con EL DEBER, Petrobras dijo que el contrato GSA Petrobras/YPFB tiene vigencia inicial hasta el 31 de diciembre de 2019, siendo automáticamente prorrogado hasta que todo el volumen máximo contratado sea retirado por Petrobras. “Petrobras y YPFB evaluarán oportunamente los términos y las condiciones de un nuevo contrato de importación de gas natural de Bolivia, dentro de los cuales estará el volumen a ser contratado en el ámbito de este nuevo instrumento”, precisó.

A decir de Claudia Cronenbold, presidenta de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía, Brasil con el presal y Argentina con sus yacimientos no convencionales, como Vaca Muerta, han puesto de manifiesto el hecho de que nada es estático en esta industria y, como reza la frase: “No hay mejor momento para una idea de que le llegó su momento”, señalaba en su editorial de la revista Petróleo&Gas.

En esa nueva dinámica, la producción de gas de ambos mercados ha crecido notablemente y ha puesto en el escenario un elemento de competencia real para el gas boliviano en el futuro.

Por su parte, Herland Soliz, secretario de Hidrocarburos de la Gobernación, dijo que ya no se puede pensar en contratos a largo plazo con volúmenes firmes. Serán diversos contratos a corto plazo y YPFB deberá tener la capacidad constante de competir con privados de todo el mundo que ofertan gas a Brasil.

Se precisan inversiones

Ante las recientes declaraciones de personeros de Petrobras, es urgente la consolidación de nuevos contratos que mantengan o mejoren los niveles actuales de ingresos. Esto acompañado de más inversión en exploración y explotación de nuevos pozos para garantizar el cumplimiento de compromisos internacionales y el consumo interno, indicó el economista Jorge Akamine.