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Los casi 40°C de Santa Cruz de la Sierra, a las 14:00, sobre el asfalto del Palacio de Justicia, no detienen a los ‘skaters’ cruceños que son parte del filme Don´t skate here (No patine aquí). El paceño ‘Leo’ Oviedo y el canadiense Alexandré Laprise filmaron esta hazaña la semana pasada como parte de la primera película boliviana sobre patinadores. Ya pasaron por Oruro, Sucre, Cochabamba y La Paz.

Con la calidad necesaria para ser exhibida en grandes salas de cine, será estrenada en febrero del 2016 en Inglaterra, Perú y Chile; están en negociaciones con Brasil y Argentina y, próximamente, Bolivia.

El proyecto
El título de la película es una parodia de la serie de Discovery Channel Don´t drive here (No conduzca aquí), que grabó un capítulo en La Paz, reflejando lo difícil pero no imposible que es conducir en la sede de Gobierno. Lo mismo le pasa a los "skaters" nacionales, a causa de la falta de pistas y ramplas de patinaje.

Según descubrieron, existen más de 300 ‘skaters’ activos en Bolivia. El 50% del filme es protagonizado por jóvenes de Cochabamba, donde este deporte logra apoderarse con más facilidad de esta ciudad, contrarrestando a los 20 sucrenses que lo practican.
Con un modesto equipo profesional de filmación, la dupla trató de recorrer todos los ‘spots’ (puntos donde se puede patinar) en las distintas ciudades.

La banda sonora del filme tendrá solo a artistas bolivianos, como Surfing Wagner; y en la producción procuran usar la mayor cantidad de elementos nacionales posibles.

Los directores contaron que con este emprendimiento desean abrir el debate sobre el uso de los espacios públicos para esta actividad de entretenimiento saludable y que sea incluido en leyes que respalden su uso libre.

De igual manera, señalaron que pretenden inspirar y destacar a los ‘skaters’, además de reflejar la realidad actual de este deporte que es constantemente discriminado.

La realidad
“Pocas personas se animan a apoyar este emprendimiento, ni siquiera lo reconocen como un deporte. Piensan que somos maleantes” asegura ‘Leo’, que tocando muchas puertas logró auspicios de la tienda Trauma Skate Shop, de Cochabamba, y de empresas y negocios de Chile y Perú.
En el documental se observa que muchas veces los patinadores son botados de las plazas y de otros espacios, e inclusive son arrestados bajo el argumento de que es ilegal, sin que exista nada escrito en el código de Tránsito nacional ni en el código urbanístico del municipio, según los directores.

“Vienen cuatro policías a reducir a un ‘skater’; cuando en ese tiempo están robando, violando y matando”, se queja ‘Leo’, mientras sus compañeros intentan un backside boarslide (un truco con la patineta). Y, así, hay distintos testimonios sobre cómo se la tienen que ingeniar para continuar con esta práctica, que está siendo considerada para ingresar a las Olimpiadas de Tokio 2020.

“Este estilo de vida es inclusivo y comunitario, no es un deporte competitivo; se trata de que todos la pasen bien haciendo un uso justo de la ciudad”, dice Alexandré, esperando que esta actividad sea más conocida en el país y logre llegar más lejos