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Una reciente investigación realizada en el Reino Unido por la Universidad de Groening reveló que en promedio, las mujeres son 20 centímetros más bajas que los hombres y que los dos extremos con mejor posicionamiento en la tabla de seducción (hombres altos y mujeres bajas) muestran mayores índices de atracción que aquellos que tienen
una estatura media.

De acuerdo con el criterio de dos terapeutas sexuales, estas diferencias de parejas disparejas que se dan también a la inversa, es decir mujeres grandes con hombres pequeños, aunque en menor proporción, no influyen para nada a la hora de tener relaciones sexuales.

La sexóloga Liliana Zabala Lobo asegura que no existe ningún impedimento para que una pareja dispareja pueda disfrutar de las relaciones sexuales, ya que la talla no influye para nada, en la cama a la hora de la verdad no hay diferencias.

“Lo que deben hacer estas parejas es buscar diferentes posiciones que les ayuden a gozar y tener relaciones sexuales más placenteras. El único problema que podría presentarse es cuando un hombre es demasiado bien dotado, es decir que tenga un pene muy grande que pueda lastimar a su pareja”, explica la terapeuta sexual.

La talla no importa
Es de esperar, afirma la sexóloga Mónica Rivero, que las parejas disparejas tengan problemas en ciertas posiciones para su desenvolvimiento sexual; sin embargo, nada tiene que ver con el desempeño de ambos.

“Existe un dicho popular: ‘en la cama todos somos del mismo tamaño’. Lo importante es que la pareja se sienta bien consigo misma y que ambos disfruten de su momento de pasión”, señala.

Añade que quizá algunos hombres de baja estatura se sientan intimidados ante una mujer más alta; no obstante, a otros les gusta, e incluso les excita la idea. Por lo tanto la premisa es que nada te acompleje a la hora del sexo