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Este año, entre enero y noviembre, 2.427 estudiantes se cambiaron de carrera en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, hecho que se puede atribuir a una elección errada, apresurada o interesada en el momento de rendir el test sicotécnico. La universidad estatal y las privadas dan servicio de orientación vocacional gratuito y a bajo costo a lo largo de los 12 meses del año, por lo que los alumnos tienen la opción de elegir reflexivamente la carrera que va con sus verdaderas aptitudes, a fin de avanzar y no perder tiempo en su formación superior.

Autoridades académicas creen que la orientación vocacional es importante para que el estudiante tenga una idea clara sobre sus aspiraciones, máxime si se toma en cuenta la aparición de un sinnúmero de universidades y la variada oferta de carreras nuevas.

Aspirante confundido
Para Nelda Llápiz, experta que dirige el Centro Sicopedagógico Evalúa, hoy en día, a diferencia de épocas anteriores, hay que prestarle mucha atención a la orientación vocacional de los bachilleres porque hay demasiada oferta de carreras nuevas que llaman la atención con títulos innovadores que a los jóvenes les parecen atractivos y se inclinan por inscribirse sin ver el contenido del currículo.

“La oferta excesiva de carreras los cofunde. Antes teníamos las carreras tradicionales en tres o cuatro grandes áreas, pero ahora se han diversificado tanto que  confunde a los estudiantes. El joven debe hacerse una pregunta interna: qué es lo que realmente le gusta hacer, cómo se visualiza de aquí a cinco o 10 años. Cuáles son sus habilidades que tiene desarrolladas, porque uno no siempre puede ser lo que quiere”, manifestó Nelda Llápiz, que también es docente en la Universidad Católica San Pablo.

Asimismo, los padres no deben perderse todo el proceso de la secundaria de sus hijos. Deben hablar con ellos sobre su futura carrera con anticipación, no esperar al final del año, porque es demasiado tarde. Llápiz recomienda inscribirlo en un centro especializado de orientación y, como segundo paso, acompañarlo a la universidad y pedir el plan de estudios de la carrera que le ha ‘direccionado’ el test sicotécnico para que el bachiller se entere de qué materias se trata.

Es contraproducente imponer una carrera o condicionar al hijo para que estudie algo del agrado de los padres, a no ser que el joven esté plenamente identificado con la raigambre familiar, por decir, de prestigiosos abogados, médicos, etc, dijo Llápiz.

Opciones para guiarse
La Uagrm tiene el Departamento de Orientación en el segundo anillo y la avenida Charcas. Allí este año 22.720 estudiantes de la capital y de las provincias se han sometido al taller de orientación vocacional a un costo de Bs 3 que les da opción de hacer el test sicotécnico incluso por medio de una página web, a la que el interesado accede con un código luego de pagar Bs 3 en la ‘U’.
El otro plan de la casa estatal es un taller más personalizado con un costo de Bs 70, que incluye cinco sesiones de tres horas cada una en el Departamento de Orientación. Este año, por esta vía se capacitaron 380 alumnos.

“Nosotros damos orientación los 365 días del año; el servicio es gratuito y todo el pueblo puede venir porque somos una universidad pública. Muchos estudiantes se inscriben a una carrera con la intención de cambiarse a otra, por lo que cursan un semestre y piden su cambio a Medicina, que es la carrera estrella a la que la mayoría quiere entrar. El test es una herramienta que nos permite descubrir para qué es bueno el bachiller; la segunda parte del test es de interés, escudriñamos qué le gusta; los intereses son cambiantes, por eso evaluamos las características de cada persona y nos centramos en la carrera que le conviene”, explicó Katiusha Cirbián, jefa del Departamento de Orientación de la Gabriel René Moreno.

Maricruz De Urioste, directora del Departamento de Asesoramiento y Bienestar Estudiantil (DEBA) de la UPSA, manifestó que allí hacen un servicio gratuito de interés vocacional para que el estudiante sepa la línea de su carrera. Cualquier bachiller puede ir a la UPSA a someterse a una entrevista de 30 o 40 minutos y volver a recoger los resultados. 

La orientación vocacional es otro proceso, según De Urioste, pues toma otros parámetros y más tiempo; generalmente se aplica a estudiantes de la UPSA que necesitan una reorientación. A decir de la directora del DEBA, el método ha dado sus frutos, pues  calcula que de 1.000 alumnos solo unos cinco se cambian de carrera.

El vicerrector de la Uagrm, Osvaldo Ulloa, manifestó que este año el cambio de carrera no ha sido elevado en comparación con otros. Empero, dicho cambio es un indicio de que el estudiante no está cómodo. “Nosotros permitimos dos cambios de carrera: uno, dentro de la misma facultad, y el segundo a otra facultad, pero sujeto a la disponibilidad de espacio y que el solicitante esté dentro de los mejores promedios”, dijo Ulloa.

Yerely Rivero, una joven que este año sacó adelante dos carreras simultáneamente (Administración de Empresas en la Uagrm y Contaduría Pública en la Utepsa, con 80 y 95 puntos de promedio, respectivamente), indicó que la orientación vocacional le ayudó mucho para inclinarse por las profesiones que obtuvo, pero reveló que ese saber lo recibió gratis en la Subalcaldía del distrito 2.

PARA TOMAR EN CUENTA

Departamento de la Uagrm
Esta oficina de orientación vocacional funciona en el segundo anillo y la avenida Charcas. Se puede llamar al teléfono 339-3358. Su página en el Facebook es Orientación Uagrm.

Servicio gratuito en la Upsa
La prueba de interés vocacional  ayuda a saber qué carrera tomar. Se puede ir a la UPSA a averiguar en horarios de oficina. Llamar al teléfono 346-4000.