Escucha esta nota aquí

Patricio Contreras, chileno de unos 50 años, y Agustín Flores, boliviano de unos 55, pese a tener diferentes nacionalidades, son dos personas con muchas cosas en común. Los dos son hombres de campo, solo basta con estrechar con ellos un apretón de manos para darse cuenta de que están curtidos por la labranza de la tierra.

Otra cosa que los une son esas ganas de comerse al mundo y de llevar más allá de sus quintas y campos sus productos que aseguran son únicos. Por eso participan por primera vez en la Rueda Internacional de Negocios, que arrancó ayer en la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).

Este evento, en su primera jornada, generó $us 100 millones en intenciones de negocios y 4.600 citas oficiales. La cifra iguala los números de 2017. La cita reúne a un grupo de diversos empresarios que cada año buscan colocar sus productos en el mercado interno y exportarlos.

Contreras, productor de frutas, afincado en la región del Maule (Chile), debuta en este tipo de eventos. Para los tres días que durará el encuentro empresarial, programó 20 citas. Ya concretó cinco, y tiene buenas expectativas.

“Estamos por primera vez en la rueda de negocios, buscamos posicionar nuestro producto, que son manzanas frescas. Buscamos compradores y clientes que quieran nuestra fruta”, afirmó el empresario chileno.

Flores produce quinua real orgánica. Él es del municipio de Salinas (Oruro). Forma parte de una pequeña empresa creado por varios productores de su municipio.

Aparte de vender el cereal, también comercializan algunos derivados, como hojuelas, que, según él, son “riquísimas y nutritivas”. “Como productores de quinua, lo que queremos es cerrar ventas de nuestros productos y derivados”, sostuvo.

Nacionales buscan expandirse

Los empresarios nacionales representan el 60% de los asistentes en este encuentro. El restante proviene de 20 países. El empresariado nacional que participa apunta a consolidarse y a expandir sus operaciones.

Es es el caso de Fernando Chacón, gerente propietario de ABIN, empresa con base en Cochabamba, que se dedica al servicio de limpieza y a la administración de inmuebles, como condominios.

“Queremos formar una sucursal acá en Santa Cruz porque es el mercado más grande de Bolivia”, afirmó.