¡Tu cuerpo es un semáforo, un detector de problemas! ¿Sabías que además de indicarnos dolencias físicas, también te alerta sobre tus emociones?

"Cada parte del cuerpo almacena emociones, pensamientos, recuerdos, energía y experiencias específicas con base en la función de esa parte del cuerpo. Por ejemplo, si te duele el ojo, cuya función es ver, probablemente tenga relación con algo que no quieres ver en tu vida", explica Inna Segal en su libro "El lenguaje secreto del cuerpo", el mismo que el portal esmas.com cita en un artículo títulado, "Dime qué te duele y te diré por qué".

Las dolencias físicas que no conseguimos sanar pueden tener una causa más profunda como sentimientos que necesitas soltar o perdonar a alguien para recuperar tu salud. Para lo anterior, debemos primeramente saber en qué parte del cuerpo tenemos el problema, derecho o izquierdo.

El lado izquierdo, según menciona el sitio Barcelona Alternativa, nos conecta con lo maternal, el aspecto femenino y receptivo. Por el lado contrario el lado derecho del cuerpo con el aspecto masculino, el padre, con el exterior.

El artículo en cuestión menciona que; por ejemplo, una acumulación de volumen en las caderas podría deberse a la necesidad de protección frente al miedo a agresiones sexuales, sentimientos de culpa o hasta vergüenza. Así como también, problemas en el lado izquierdo podría mostrarnos nuestros miedos, angustias, sentimientos de dolor hacia nuestra madre o nuestra propia maternidad.

Veamos más en detalle:

Por otro lado, según el portal Paradigma Terrestre de acuerdo a la parte del cuerpo donde se presenta el signo, habrá una explicación emocional para el mismo.

Una gripe: representa lágrimas no lloradas o reprimidas y éstas buscan salir por donde sea; mientras que si te duele la garganta, es porque tienes cosas pendientes de decir, no eres capaz de comunicar tus aflicciones.

El cuello: representa tu flexibilidad como persona.

El dolor en los tobillos: el avance o la resistencia que tienes ante la vida.

Los problemas estomacales: hablan de la convivencia y además la habilidad para digerir las situaciones.

La espalda: según los expertos, las molestias en la espalda baja usualmente reflejan preocupaciones económicas o sensación de falta de apoyo, la espalda alta cuando presenta molestias nos dice que estamos cargando cosas que no nos corresponden.

Los muslos: son relacionado con lo que los demás esperan de ti o lo que crees que esperan los otros de ti.

Las pantorrillas: está vinculado a lo que yo espero de mí mismo.

Las rodillas: tiene que ver con cómo articulo las expectativas externas y las internas, se dice también que es cuando tu orgullo no se doblega.

Los tobillos: la situación es cómo vinculo mis expectativas con la realidad.

Los pies: habla del apoyo, soporte y equilíbrio.

Si te duele la frente, es relacionado con la manera en la que enfrentas el mundo.

Los problemas del corazón: son relacionados con problemas emocionales básicos, de afectos primarios. Y, depende de la manera en la que asimiles el mundo, sufrirás de problemas con los dientes y encías.

El dolor de cabeza: deprime cuando las dudas aumentan.

Las uñas:se quiebran cuando las defensas están amenazadas.
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Los dos principios de la Bionergética
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Los dos principios de la Bionergética

De acuerdo al abordaje en Bioenergética, también se explican los síntomas que se manifiestan en los seres humanos de acuerdo al Primer principio es el de la lateralidad. En el lado izquierdo del cuerpo se reflejan las relaciones familiares significativas: padre, madre, hermanos, hijos. En el caso del lado derecho, se muestran las sociales: vecinos, pareja, amigos, trabajo. Esto quiere decir, que dependiendo del lado donde se presenta el síntoma, hay que revisar una vinculación familiar o una social.

Existe un modelo de relación entre las emociones y los síntomas físicos desarrollado por el hipnoterapeuta John Kappas que nos puede decir también de lo que puede estar sucediendo en el plano emocional cuando desarrollamos ciertos síntomas en áreas específicas del cuerpo.

Por ejemplo, el especialista menciona el síndrome del llanto, que involucra el plexo solar hacia arriba, el pecho, la cabeza y la nuca y está relacionado con la incapacidad de tomar una decisión con respecto al acto de otra persona o por un condicionamiento anterior que dificulta la toma de decisiones. Su característica más común es el dolor de cabeza. A causa de la frustración generada por la indecisión, el cerebro ordena al cuero cabelludo tensarse lo que produce dolor. A veces la tensión es tan severa que comprime las venas y produce migraña.

Cuando las áreas afectadas son los hombros, la parte superior de la espalda y de la columna, se ubican dentro del síndrome de la responsabilidad. Esto ocurre cuando los motivos psicológicos son excesiva responsabilidad, temor al peso de la responsabilidad o negligencia, no aceptación o no asunción de responsabilidad.

El especialista señala el síndrome de lucha o alcance, en el cual, las áreas afectadas son los brazos, las manos y los dedos. Las causas psicológicas son la necesidad de expresar, con la correspondiente negación o supresión de esa necesidad, la incapacidad de alcanzar lo que uno desea por falta de autoestima y un importante sentimiento de profundo rechazo por querer alcanzar metas inalcanzables. Los síntomas son verrugas o pequeñas ampollas.

El segundo principio es el de verticalidad, según el cual en cada zona del cuerpo se reflejan diferentes aspectos. En la cabeza, se mira lo abstracto, las ideas, lo fantástico. En esta parte del cuerpo tengo mi identidad, mi ego, mi imagen. Los síntomas entre cuello y cintura, pueden estar vinculados a la vitalidad y a los afectos. “Allí tengo los órganos que necesito para estar vivo, como el corazón y los pulmones”. Entre la cintura al vientre (parte baja del tracto digestivo), se manifiestan los temas que tienen que ver con los desechos, eso que no sirve o no es nutritivo, eso que debe permanecer poco tiempo en el cuerpo.

Los temas de identidad sexual, pasión, capacidad de trascender, miedos y profundos sentimientos se manifiestan en la zona de los genitales. Las piernas hablan del soporte, el contacto con la realidad y con lo concreto. Mientras que los brazos son los que le permiten a las personas proyectarse al futuro, sin perturbar si equilibrio. Con ellos, se puede colocar distancia o acortarla.

De acuerdo al especialista desde el abordaje de la Bioenergética, es necesario construir la historia de vida con el paciente y revisar desde allí y desde la observación, cuáles son los bloqueos energéticos que tiene la persona, para poder trabajarlos y desbloquearlos con ejercicios terapéuticos.